1. La máscara escarlata – parte 7


    Fecha: 04/08/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Incesto Voyerismo Autor: PetterG, Fuente: SexoSinTabues30

    Kai, el guardián milenario atrapado en la forma de un adolescente por una antigua maldición, cargaba el cuerpo inconsciente de Clara en sus brazos. Mientras ella, con su máscara escarlata intacta, yacía desnuda y vulnerable, con sus tetas firmes que subían y bajaban con las respiraciones débiles que daba. Kai, la había estado observando hace tiempo, pues gracias a su rol como estudiante en el colegio donde Clara enseñaba, el se había dado cuenta que ella era una chica de corazón noble. Y precisamente por eso, le otorgó la máscara y sus poderes.
    
    Pero mientras intentaba avanzar en dirección a la cueva, cargando a su protegida. Unas voces rudas lo sorprendieron por detrás.
    
    —¡Miren quién es! ¡Es el rarito de Kai, y ahora anda disfrazado cavernícola!
    
    —Jajaja, es cierto, ¿Y ese trapo que llevas? ¿Te crees Tarzán o qué?
    
    Y Kai, tropezó con una roca tambaleándose como un borracho. Intentó mantener a Clara estable, pero un movimiento en falso lo traicionó, y cayó de rodillas, dejando el cuerpo inconsciente de la heroína tirado en el suelo.
    
    Al volverse, vio a sus «compañeros» del colegio: con sus sonrisas crueles y ojos llenos de malicia. Eran los mismos que lo acosaban a diario por su aspecto tímido y su origen «misterioso», llamándolo «el perdedor indio».
    
    —¿Qué mierda estás haces Kai? —se burló el líder, llamado Alex
    
    —¿Acaso te pillamos en plena selva haciendo tus cositas?
    
    —Oh, miren ese bulto… ¿Qué tratas de esconder ahí?
    
    Decían mientras se ...
    ... acercaban más, y el pobre Kai, trataba de ponerse en pie para intentar ocultar a Clara detrás de su cuerpo delgado. El sabía perfectamente, que podía aplastarlos con su fuerza sobrenatural —como guardián de las portadoras de la máscara escarlata—, pero no podía arriesgarse a exponer su verdadera naturaleza. Así que se dejó sujetar por los brazos, fingiendo debilidad.
    
    —Oigan, no, aléjense… Déjenla en paz, no es asunto suyo.
    
    Pero fue inútil. Alex lo empujó a un lado con facilidad, y los tres se acercaron a Clara, y con su mirada, ya la devoraban. Además, como habían sido ajenos a los acontecimientos en el ministerio de defensa, al estar ahí; pudieron confirmar los rumores que corrían por las calles. Eso de que en la cuidad habitaba una heroína desnuda, una mujer con tetas voluptuosas que invitaban a ser apretadas, con una cintura estrecha que llevaba a caderas anchas y un culo redondo que merecía ser azotado.
    
    —Joder, es la Máscara Escarlata… ¡Mira esas tetas! Podría metérsela entre ellas y correrme en un minuto —gruñó Jake, bajándose el pantalón sin pudor. Su pene erecto saltó libre, grueso y venoso, y ya goteando.
    
    Mike lo imitó, sacando su miembro más largo pero delgado, frotándolo con urgencia.
    
    —Sí, y ese coño… Apuesto a que está apretadito. Imagínense como gemirá si la follamos ¡Vamos, chicos, creo que hot es nuestro día de suerte!
    
    Decían, mientas Alex también se apresuraba a quitarse el pantalón, mostrando su polla dura y curvada apuntando directamente a ...
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