1. La máscara escarlata – parte 7


    Fecha: 04/08/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Incesto Voyerismo Autor: PetterG, Fuente: SexoSinTabues30

    ... ella.
    
    —Mírenla, inconsciente y lista para nosotros. Hoy voy a correrme en esas tetas perfectas, imaginando que me la chupa con esa boca.
    
    Y así, se masturbaron con furia. Sus manos subían y bajaban mientras imaginaban cosas explícitas: «Imagínate la cara que pondría si se la metiera por el culo… No no, mejor piensen en la expresión que pondría si le lamiéramos el clítoris hasta que nos suplique… Mierda, es toda una diosa, esta desnudita y lista para ser llenada de leche»
    
    Finalmente, entre sus risas y gemidos se corrieron. Y chorros calientes de semen aterrizaron sobre los senos de Clara, salpicando sus pezones y bajando por su abdomen plano, cubriendo su piel con un calor pegajoso.
    
    Ese calor, fue despertando de a poco a Clara, y cuando apenas abrió los ojos, vio a tres muchachos de espaldas, con los pantalones abajo, molestando a un chico al que llamaban Kai.
    
    —Vete de aquí, perdedor. Esta tarde la vamos hacer nuestra. La follaremos hasta que grite y se despierte, si quieres quédate pero tú solo mirarás como el marica que eres.
    
    Clara recobró el aliento, se levantó suavemente sin que la notaran, y se dio cuenta de todo, y reconoció a Kai como el estudiante tímido que sufría bullying en su colegio, el que los profesores compadecían por su reputación de «el débil». Con una sonrisa pícara, decidió encararlos con su estilo característico: ardiente y sensual, para avergonzarlos y dejarlos sin aliento.
    
    —Ey, chicos… ¿Ya terminaron de jugar con sus cositas? ...
    ... Porque si eso es todo lo que tienen para ofrecer, no me extraña que necesiten masturbarse en grupo.
    
    Los tres se giraron de golpe y sus ojos se abrieron de par en par al verla de pie, con sus tetas cubiertas de su semen pero erguida como una diosa.
    
    —Miren nada más… Me han dejado un regalito en mis tetas. Qué tiernos. Pero déjenme decirles, amores: si creen que con esas pollas patéticas van a «hacerme suya», están soñando. Pues mi cosita —rozó su vagina con un dedo, y se lo lamió después— está acostumbrada a cosas de verdad, no a eyaculaciones prematuras. ¿Quieren intentarlo? Vengan, que les muestro cómo una heroína chupa hasta dejarlos secos… ¿Cómo pudieron correrse antes de tocarme un poquito?
    
    Ellos balbucearon, rojos de vergüenza, cubriéndose torpemente. —¡E-es… es la heroína! ¡Mierda, estamos fritos!
    
    Clara rió, pasando un dedo por el semen en su abdomen y untándolo en sus labios.
    
    —Sí, y ahora que lo pruebo… sabe a fracaso. Vayan a casa a practicar, chicos. Vean esas peliculitas que tanto les gusta, y quizás así, algún día den la talla.
    
    Y sin darles tiempo a nada, Clara avanzó hacia Alex, con un caminar deliberadamente lento y provocador. Sus caderas se balanceaban, haciendo que sus glúteos firmes se contrajeran con cada paso, mientras sus tetas rebotaban ligeramente, y el semen le resbalaba entre sus pezones endurecidos.
    
    Al estar frente a Alex, su polla estaba flácida, pero aún tenía restos de su corrida anterior. Con una sonrisa pícara, Clara extendió su ...
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