1. Cuando el dueño de la pista me dijo. Déjate de juegos, tú tienes algo que yo quiero, y yo tengo lo que tú quieres, así que no perdamos el tiempo.


    Fecha: 08/08/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30

    Hasta hace poco, digamos que era entre otras cosas un piloto de motocrós, bien orgulloso de mi dominio de mi motocicleta Bultaco en pista de tierra y barro, ya había sido campeón infantil y posteriormente juvenil en varias competencias de motocrós. Hasta esos momentos, nunca en mi vida había sentido ningún interés especial por otros hombres, es más en ocasiones me burlaba de algunos chicos que se veían algo afeminados, pero a mitad de semana, como cosa rara me dio por ir a practicar bien temprano en la mañana cuando, cargando mi casco, y empujando mi motocicleta enduro a la pista. Cuando por casualidad vi orinando al dueño de la finca donde se encontraba la pista, era un tipo como de unos cincuenta y tantos años, moreno, bastante calvo, alto y de contextura atlética, aunque con algo de barriga. No sé qué me sucedió, pero me he quedé embelesado, observando su tremendo instrumento entre sus dedos. Sin saber la razón, en cierta manera me sentí excitado, lo digo porque mi miembro se me puso bien duro, pero gracias a que cargaba mi casco pensé que él no se había dado cuenta de eso, cuando me miró a los ojos, me sentí muy avergonzado, y nervioso. Disimulado apresuré el paso, mientras que el señor se me quedó viendo, sin hacer comentario alguno, el resto del día practiqué como era mi costumbre, les echaba bromas a mis amigos, en fin, todo parecía de lo más normal, pero de mi mente no se borraba la imagen, del tipo ese orinando, con su miembro entre sus dedos. Ya a eso de las ...
    ... diez de la mañana, suspendimos las prácticas porque hacía demasiado sol, el resto del día lo pase haciendo otras cosas, pero sin que esa imagen se me borrase de la mente. Pero después de pasar el día con mi novia, le dije que iba a volver a la pista de tierra a practicar, por lo menos hasta que oscureciera, como realmente ella no es tan fanática de las carretas de motocrós, me dijo que nos veríamos el siguiente día para ir al cine juntos. Cuando regresé a la pista, como a eso de las seis de la tarde, me cambié de ropa, pero en lugar de ponerme mis acostumbrados pantalones de cuero, los que siempre he usado para entrenar, me puse unos viejos pantalones, que había dejado de usar porque me comenzaron a quedar bien apretados. Ya después de estar como una hora entrenando, de momento vi a lo lejos, nuevamente al dueño de la finca, él se encontraba nivelando una de las curvas, a esa hora éramos las únicas personas en todo ese lugar, ya que él se encargaba de cerrar todo. Después de apagar mi motocicleta, la llevaba a mi remolque, cuando me volví a topar con el tipo ese, él se encontraba sin camisa, descalzo y en pantalones cortos, al verme me saludó y me dijo, que, si yo quería, él me podía ayudar a limpiar mi moto. Yo le dije que no se molestase, que yo mismo lo haría, así que, tomando la manguera, le di un rápido manguerazo a mi máquina, pero justo antes de que comenzara a pasarle el trapo y quitarle algo de barro que se le había pegado, noté que el tipo no quitaba la vista de mis ...
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