1. Cuando el dueño de la pista me dijo. Déjate de juegos, tú tienes algo que yo quiero, y yo tengo lo que tú quieres, así que no perdamos el tiempo.


    Fecha: 08/08/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30

    ... nalgas. Fue cuando él me comentó, que se me podían dañar las botas y el pantalón, con tanta agua, lo que en parte me pareció bien razonable, y como no había más nadie por todo eso, sin pérdida de tiempo me quité las botas las medias y el pantalón, quedándome con el pequeño slip que estaba usando y la camiseta. Yo continué lavando la moto, al tiempo que le retiraba el barro, por lo que también yo me mojé completamente, durante todo ese tiempo, sentía como él continuaba observándome las nalgas, aún bajo la camiseta mojada. En una de esas se me acercó por dé tras diciéndome. “Mira, no lo estás haciendo bien.” Justo en ese instante colocó su mano derecha sobre la mía que sujetaba el trapo. Mientras que con su mano izquierda la colocó sobre la izquierda mía, diciéndome. “Lo mejor es que te pegues más.” Tras decir eso presionó su cuerpo contra el mío, haciendo que prácticamente mí pecho pegase contra el sillín de mi moto. Yo me quedé de lo más tranquilo, como si fuera la cosa más natural del mundo que me él tuviera así, acto seguido comenzó a mover su mano de manera circular sobre la rueda trasera, mientras que con la otra mano dirigía el chorro de agua de la manguera, prácticamente contra nosotros dos. En esos momentos comencé a sentir esa cosa dura y caliente contra mis casi desnudas nalgas, y de inmediato me dijo, prácticamente lamiéndome mi oreja. “Dejemos de juegos tontos, tú tienes algo que me vuelve loco, y yo tengo lo que tú quieres. Así que no perdamos el tiempo, te ...
    ... parece.” Sus palabras resonaron en mis oídos, así que sin decir ni esta boca es mía, solté tanto el trapo como la manguera, y de inmediato me desprendí de mi mojada camiseta, así como de mi pequeño slip, quedando del todo desnudo frente a él. Al ver lo que yo estaba haciendo, él se terminó de quitar los pantalones cortos que estaba usando, de inmediato sentí su miembro nuevamente contra mis nalgas, pero en ese instante completamente desnudas. Lo escuché decirme. “Así me gusta, ahora separa un poco las piernas y trata de relajarte.” obedientemente hice todo aquello que me indicaba, apoyándome contra la motora, separé mis piernas y esperé. A los pocos segundos comencé a sentir contra mi esfínter, esa cosa dura y caliente que poco a poco ejercía presión, a medida que me fue penetrando, fui sintiendo un gran dolor, algo con lo que no contaba. Pero aun y así permanecí en silencio, lentamente fui sintiendo, como su miembro centímetro a centímetro me iba penetrando, sus grandes manos me sujetaban por las caderas, pegando más y más su moreno cuerpo al mío. Hasta que todo su cuerpo, y el mío se puede decir que eran uno solo, por un rato él permaneció sin moverse, hasta que yo después de sentir esa mezcla de extraño y sabroso dolor, comencé por iniciativa propia a mover mis nalgas. Suavemente al principio, pero a medida que él también comenzó a moverse, metiendo y sacando casi todo su miembro de mi cuerpo, los movimientos de mis caderas fueron más bruscos y prolongados, con ello el placer ...