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Cuando el dueño de la pista me dijo. Déjate de juegos, tú tienes algo que yo quiero, y yo tengo lo que tú quieres, así que no perdamos el tiempo.
Fecha: 08/08/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30
... que estaba comenzando a sentir, era algo prácticamente indescriptible. A medida que tanto él como yo nos movíamos, de manera divina, me continuó hablando, diciéndome. “Tienes un culto divino, no sabes desde hace cuánto tiempo, que estoy antojado del.” No tan solo las cosas que me seguía diciendo, sino la manera en que me las decía, al tiempo que deliciosamente me agarraba las nalgas, el pecho y mi cabeza. El estar entre sus brazos, era algo en lo que jamás había pensado hasta esos momentos, pero que feliz me estaba haciendo sentir era algo indudable, él casi sosteniéndome entre sus brazos, me retiró de mi moto. Con toda su calma, me condujo a uno de los vagones que se encontraban vacíos, donde ya los dos tirados sobre el piso, continuábamos intensamente nuestra relación, en cierto momento, mi amante sacó todo su miembro de mi cuerpo. Mientras que yo, me quedé recostado sobre el piso, observando su miembro entre sus dedos, y aun bastante deseoso de que él continuase metiéndomelo. Luego me tomó por los tobillos y al mismo tiempo que me las levantaba, hizo que separase las piernas, tras lo cual no tan solo volví a sentir, como enterrar dentro de mi cuerpo, su buen pedazo de carne, sino que pude ver con toda claridad como lo hacía. Para mí fue algo casi delirante, no tan solo sentirlo, sino que verlo de manera tan clara, casi no podía creer que mi apretado culito se tragase todo eso, mientras yo me deleitaba moviendo mis caderas y restregándolas contra su cuerpo, él se ...
... dedicaba al mismo tiempo a seguir manoseando mis nalgas. Pero de tal manera que me hacía sentir en la gloria, por un buen y largo rato, continuó metiendo y sacando su verga de mi culo, al tiempo que continuaba diciéndome lo sabroso que yo tenía el culo, y el tiempo que había deseado clavarme su verga. Hasta que finalmente sus movimientos aceleraron, y sus apretones fueron más y más fuertes, hasta que se vino por completo dentro de mí. Después de eso yo me quedé tirado sobre el piso, él sacó su verga de mi culo y tras levantarse salió del vagón, escuché a lo lejos como el agua de la manguera comenzaba a correr y a los pocos minutos, sentí que él se encontraba nuevamente a mi lado. Él me miró a los ojos, y como si yo hubiera podido leer su mente o él hablarle a la mía supe, que deseaba que se lo mamase, por lo que sin asco alguno cuando tuve su mustia verga al alcance de mi boca, comencé por lamerle su colorada cabezota primero, en cosa de segundos se volvió a tonificar por completo, para luego sin detenerme continuar chupando todo aquello que me cabía en la boca. Él se recostó sobre el piso y fui yo quien prácticamente arrodillado a un lado de él, continuaba chupando, mamando y lamiendo toda su inmensa verga, así estuve por un buen rato, hasta que colocó sus manos sobre mi cabeza, y con ellas fue guiando mi cabeza, y acelerando los movimientos hasta que sentí ese chorro de su semen invadiendo mi boca, no quedándome más remedio que terminar de tragármelo por completo. Yo estaba ...