1. El pito duro de mi tío Bernardo


    Fecha: 09/08/2026, Categorías: Incesto Autor: Nancybella, Fuente: CuentoRelatos

    Llegó desde Oaxaca, de un poblado hacia la sierra. No llegó de huaraches como andan los indígenas en aquella zona. El tipo era muy listo y había sabido ganarse la confianza de los habitantes de ese pueblito. Tenía un auto compacto con el que transportaba a indígenas hasta los hospitales más cercanos que en realidad no estaban tan cercanos. Uno podía ir a tocar a su puerta a cualquier hora del día y de la noche para solicitar sus servicios. Hacía un gran negocio con ello.
    
    Vino de visita al puerto de Veracruz para acudir al hospital para ver a un tío suyo que pocos meses después moriría. Era un tipo de 1.70, trigueño y le gustaba vestirse bien, aunque en el lugar donde vivía no había ocasión de lucir esas ropas, pues la pobreza allí era tremenda. Había logrado amasar una pequeña fortuna pues no sólo le pagaban sus servicios con dinero, sino que también le regalaban pollos, gallinas, cerdos, guajolotes, cualquier animal que valiera el precio de sus servicios.
    
    Yo tenía 20 años y estaba en la flor de la edad, aunque para ese entonces ya era una experta en las artes sexuales. Fue quizá por aquellos años, entre los 18 y los 24 cuando más deseaba tener sexo y lo tuve. En ocasiones me cogían a diario, a veces era un novio o en ocasiones vecinos, ex novios, amigos y hasta amigos de mis novios, yo me consideraba un bocado que todos debían probar y vaya que eso lo supo percibir mi tío Bernardo.
    
    Desde que me vio me miró con mucho deseo. Jamás se había casado. El tío rebasaba los ...
    ... 40 años, pero se veía interesante, sobre todo porque para la familia era novedad que estuviera allí cuando casi no había convivido con ellos, por lo menos no con mi mamá y vaya que era su prima hermana.
    
    Esa noche conversó hasta muy tarde y se marchó cerca de la medianoche al hospital para cuidar a su tío. Sólo se quedaría tres días así que mi madre decidió prestarle el sofá de la casa para que allí descansara.
    
    Al otro día desperté y me arreglé para ir a la uni y salí a toda prisa pues se me había hecho tarde. Volví al mediodía. Mi madre aún no estaba en casa pues llegaba sobre las dos de la tarde de trabajar y de mis hermanas Karen trabajaba en una unidad deportiva y Laura cuidaba a un bebé en una casa que quedaba lejos de la nuestra. Abrí la puerta y vi que el tío dormía. Sólo estaba en calzoncillos pues a lo mejor pensó que estaría todo el día solo. Lo miré, dejé mi mochila y fui a mi cuarto para cambiarme. Me puse una playera larga que me cubría el culo y anduve descalza. Fui a la cocina para prepararme algo de comer.
    
    Preparé agua de limón y pensé ofrecerle a mi tío pues el calor era tremendo y aunque dormía con el ventilador encendido no se soportaba el calor a esa hora. Volví a la sala y lo vi nuevamente. Esta vez no pude dejar de mirar que tenía una tremenda erección. Seguía dormido pero su pene se veía muy bien debajo de su ropa interior. No puedo negar que sentí ganas de tocarlo pues en esos días había andado muy caliente debido a que un chico quería cogerme ...
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