1. El pito duro de mi tío Bernardo


    Fecha: 09/08/2026, Categorías: Incesto Autor: Nancybella, Fuente: CuentoRelatos

    ... y yo no lo permitía, pero sí me había metido mano y me había dejado con muchas ganas.
    
    Mi tío se medio despertó y me saludó y trató de cubrirse el pito erecto. Sin embargo, no pudo evitar mirarme pues sólo llevaba mi playera que hacía ver mis bellos muslos. Le di un vaso con agua de limón y volví a la cocina para seguir preparando algo de comida. Él se levantó al baño y volvió más tarde pero lo curioso es que no se cambió de ropa, sino que se quedó en playera y calzoncillos. Conversó conmigo y me hizo reír mucho con sus chistes.
    
    La conversación fue cambiando de color pues hubo un momento en que comenzó a alabar mi belleza y sobre todo mis piernas. No era algo raro para mí, yo estaba encariñada con mi familia y a lo largo de mi vida he tenido estupendos encuentros sexuales con primos, primas, hermanos y tíos, he quedado muy satisfecha. Sólo que en aquella ocasión no sabía si estaba preparada para tener una relación con un tío al que había conocido unas horas antes.
    
    Sin embargo, me gustó que me estaba haciendo saber que para él yo estaba preciosa. “El hombre que te posea será muy afortunado” me dijo.
    
    No me di cuenta en qué momento se levantó, sólo vi de reojo que estaba junto a mí y me arrimó su enorme pito en mi culo. No supe qué hacer. Podía haber gritado, pero a la vez pregunto ¿quién puede resistirse al toque, al arrimón de una macana erecta en un mediodía de intenso calor? No pude hacerlo y sólo sentí como mi tío comenzaba a sobar su pene sobre mi culo. Lo ...
    ... hacía lento y luego muy rápido, con mucha fuerza. Yo me resistía en mi interior a ceder ante la acometida de mi tío precisamente porque era mi tío, sin embargo, colocó sus manos sobre mis caderas y me acarició. Sopló en mi nuca y eso comenzó a encenderme.
    
    Vaya, el tío Bernardo era un hombre muy caliente y estaba logrando hacer mella en mí, pues estaba venciendo mi resistencia. Me hizo que me volteara y me repegó su pito en mi vientre y un poco más abajo. ¡Estás muy hermosa nena, desde ayer que te vi tuve ganas de estar contigo! ¡Dáme tu culito, dáme tu culito! jadeó…
    
    No podía evitar ver su macana completamente erecta. Para ser un hombre de más de 40 años tenía bastante vigor y eso me excitó.
    
    El tío Bernardo se olvidó de su tío enfermo, de que estaba hospedado en casa de su prima y de que yo era una chica casi inocente -esto es broma-, yo estaba atrapada entre sus brazos y la única forma de librarme de ello era abriendo las piernas.
    
    Para sorpresa de mi tío me dejé que besara mi cuello y tocara mis tetas y yo comencé a besarlo en su boca. Eso le encendió pues yo era apenas una chiquilla que si bien ya había sido cogida muchas veces por mis novios y jóvenes que fueron amantes ocasionales me mostraba como lo que era, una mujer caliente que amaba el sexo por encima de cualquier otra cosa.
    
    ¡Nena, sigue así, sigue así, vas a hacer feliz a muchos hombres! profetizó. Yo estaba encantada pues ya había comenzado a apretarme mis duras y redondas nalgas. También rozaba con su ...