1. El pito duro de mi tío Bernardo


    Fecha: 09/08/2026, Categorías: Incesto Autor: Nancybella, Fuente: CuentoRelatos

    ... dedo mi vulva. Eso me hacía enloquecer.
    
    Irremediablemente metí mi mano en su calzoncillo y pude sentir ese enorme pito duro que se había puesto así desde que estaba dormido. Siempre he amado el sexo matinal pues los pitos están especialmente duros. Mi tío estaba hirviendo y yo quise complacerlo. Sacudí su verga y comencé a masturbarlo. Estaba realmente caliente y me pidió que se lo chupara. Yo fui lentamente, no me avoracé sobre esa verga de unos 20 centímetros para no verme muy zorra, pero ya quería que estuviera dentro de mí.
    
    Me dijo que me deseó desde el primer momento y que se había hecho el propósito de cogerme mientras estuviera allí. ¡Chúpamelo más, anda niña, chúpamelo! me dijo mientras me metía el pene hasta la garganta. Yo aprisionaba su falo con mis labios y chupaba vigorosamente ese hermoso pene. Era una auténtica macana que haría muy feliz a mi vagina, no tenía duda de ello.
    
    Mi tío me cargó hacia mi recámara y allí me depositó mientras se desnudaba por completo. No era atlético, era flaco pero lo que le destacaba era ese enorme pito estaba completamente parado. Se lo lamí y eso le encantó. Entonces me pidió que me acostara y alzó mis piernas separándolas y utilizó otro instrumento que me volvió loca: Su lengua.
    
    Con la punta de su lengua acariciaba los labios de mi vulva y mi clítoris, inclusive con su nariz simulaba que la metía. Me volvió loca con sus caricias y yo me veía literalmente clavada por esa fenomenal verga, pero seguía lamiéndome y ...
    ... mordisqueando mi vagina. ¡Tío, por favor, méteme tu verga, méteme tu verga, por favor! supliqué casi al borde del llanto. Estaba completamente excitada y muy mojada esperando la acometida.
    
    Alcé mi cabeza y vi que su falo venía hacia mi vagina y entonces comenzó a acariciar mi clítoris y lo pasaba sobre mi vulva sin meterlo y eso me hizo desearlo más. Yo quería la clavada e inclusive me arqueaba para tratar de atrapar ese enorme pito. Mi tío sonreía, parecía que le complacía tenerme allí, deseosa y suplicante.
    
    Me siguió rozando con su pene hasta que lo metió, yo lancé un fuerte gemido pues me lastimó un poco, pero a la vez no quería que lo sacara, ya que estaba allí comencé a apretarlo para que él también sintiera la misma pasión, me arqueé nuevamente y moví mi culo de tal manera que comenzó a jadear: ¡No imaginé que te movieras tan bien hija de la chingada, anda, mueve el culo, aprieta mi pito! dijo, visiblemente apasionado.
    
    Comenzó a meter y sacar su verga con tremenda rapidez que me hizo gemir de placer e inclusive gritar.
    
    Me pidió que me pusiera boca abajo y puso una almohada debajo de mi vientre. Me quedó el culo parado y él me volvió a clavar en mi vagina. Arremetió con fuerza y nuevamente hizo que gimiera fuertemente. Estaba tan caliente y disfrutaba tanto que casi le gritaba que lo amaba, aunque no fuera cierto, pero es algo común que ocurre cuando tenemos un orgasmo.
    
    Me puso en posición de perrito y lamió mi culo que estaba humedecido ya tras haber escurrido ...