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La piscina
Fecha: 09/08/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Lyser, Fuente: TodoRelatos
... la señora. De repente algo heló mi sangre. Sonia me miraba fijamente mientras se restregaba la cara de Irene por sus partes íntimas. Me escondí rápidamente, pero el mal ya estaba echo. Esperaba un grito, una protesta, algo. Pero no paso nada. Al contrario sonó el pestillo, como el día anterior y al momento la puerta al salir Irene. No sabía donde meterme ni que hacer. Sobre todo por lo abultado de mi paquete. Baraje rápidamente mis opciones. Cuando mi elección bajo lo suficiente sali como si nada, volviendo a mi toalla. Ellas estaban en su sitio, la única diferencia era que no me quitaban ojo, mientras charlaban y reían. Esa noche cayeron 3 pajas rememorando lo vivido. En la última mi mente me llevó al sitio de Irene, comiendo y saboreando coño peludo y maduro. Por trabajo no pude bajar a la piscina los 3 siguientes días al evento pero no me las quitaba de la cabeza. Era viernes cuando por fin las cuestiones laborales me dejaron ir a la piscina. Aproveche y baje pronto deseando ver a mis jamonas favoritas. Pasaron cerca de dos horas, y me empecé a poner nervioso porque no aparecían. Con la esperanza casi perdida por fin vi a Sonia, pero por primera vez sola. Hoy llevaba gafas, que lejos de afearla, la daban un aspecto de profesora caliente. Venía pintada, como siempre, sombras azul en ojos, labios perfilados, y con su pelo rubio recogido en una coleta. Se sentó en la silla, mirando hacia mi dirección si quitarme ojo. Estaba apachangada en la silla, y ...
... todo era carne. La respingona barriga era tapada casi a la mitad por las tetas gordas tan caídas. Aquella mirada y sus formas me estaban poniendo la polla dura, sabiendo lo guarra y viciosa que era aquella inquietante señora. Decidí ir al agua a nadar y darme un baño. Allí relajandome vi como Sonia entraba en la piscina, y ni corta ni perezosa se dirigía mirándome fijamente hacia mi. En aquel momento, me temblaban hasta las piernas. -Hola vecino, que tal. -Bien, refrescandome un poco. -Yo soy Sonia, aunque seguro que eso ya lo sabes. -Encantado yo me llamó Juan. Nos dimos dos besos de rigor, y un silencio incómodo se apoderó del momento, hasta que Sonia ni corta ni perezosa me dijo lo siguiente -Y dime Juan, te gusto el espectáculo que viste el otro día??? -ehh, disculpa Sonia, fue un malentendido. Escuche ruido en la ducha y me asome, y ...bueno ya sabes. -Que mentirosillo, que eres. Vi como seguías a Irene...lo tenías todo planeado. No nos importó que nos vieras, de echo le dio más morbo a la situación. Pero te repito, te gusto lo que viste? -La verdad que no me quito lo sucedido de la cabeza, desde que vi como usaste a Irene. -Bien, parece que ya vamos entendiéndonos. Me contó que Irene, llevaba un par de años tirándola la caña. Que era una chica bisexual y sumisa. La gustaba que la usarán, para los más sucios y guarros juegos. Un día, la pillo desprevenida a la señora y la beso. La fue iniciando en como la gustaba que la dominarán, ...