1. La piscina


    Fecha: 09/08/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Lyser, Fuente: TodoRelatos

    ... escuchar un goteo, que cada vez era mas intenso, como si fuera un grifo, pero no era de la ducha.
    
    Poco a poco fue parando, y un leve gemido, me puso los pelos de punta.
    
    Seguidamente se escucho el pestillo, y escuche salir a las 2 de vuelta a la piscina.
    
    Que había pasado en ese vestuario?. Mi mente elaboró cientos de hipótesis, pero ninguna me daba solución a que había pasado. Dejé pasar unos minutos, sali de baño, y en la ducha tampoco encontré pistas, más allá de un buen charco en suelo.
    
    Salí de allí, volví a la pradera y allí estaban ellas dos, fumando un cigarro y charlando divertidas. Sonia en su silla e Irene tumbada en una toalla con el pelo y bañador mojados..
    
    Traze mi nuevo plan. Al día siguiente repetiría la operación, pero esta vez me metería en el cambiador más cercano a la ducha, con la intención de subirme a la silla que había, y poder ver que pasaba.
    
    Dicho y echo. Repetí la operación al día siguiente siguiendo los pasos del bamboleante culo de Irene. Entre en el cambiador, intentando hacer El mínimo ruido posible. Al poco escuche el pestillo, y pasados unos segundos me aupe para ver que pasaba.
    
    Aquello era más sucio de lo que me hubiera imaginado. Irene estaba de rodillas, en la ducha, mientras Sonia la miraba con gesto serio. La señora se iba acecando despacio a Irene que no se inmutaba. Sonia cogió de la nuca a Irene y metió la cara de la chica contra su tanga.
    
    Irene hacia, como si luchará por apartarse, pero más como gesto, que como ...
    ... realidad. Llegado un momento Sonia se quito el bikini, se separo y le mostró su coño.
    
    Eso no era un coño, era un coñazo enorme y peludo. Tenía unos labios largos y coronados con un critoris del tamaño de un judíon de la granja.
    
    Irene poco a poco se fue acercando hasta que clavo su boca dentro. Era como un león, que llevaba 10 días sin comer. Devoraba con lujuria esa vagina madura sin tregua, chupando lamiendo y degustando la tarea.
    
    De repente Sonia arqueo el cuerpo, y soltó un áspero gémido corriendose como una burra en la boca de aquella chica.
    
    Cuando paso el calambrito Irene volvió a relajarse de rodillas y con las manos en los muslos esperado. Sonia se separó los labios mayores, mostrando aquella maravillosa raja de color rosa y acercándose a la cara de Irene, comenzó a mearse.
    
    Primero eras una leves gotitas, que Irene intentaba recoger, para poco a poco dar paso a un poderoso chorro que iba regandola entera. Yo no sabía donde meterme, aquella situación, me estaba poniendo a tope. Esa dominación que usaba Sonia sobre Irene era increíble.
    
    Irene abría la boca intentando recoger todo el pis posible, para luego dejarlo caer sobre su cuerpo. Sonia iba regandola por toda la cara, pero cuando el chorro ya fue bajando de intensidad, volvió a cogerla de la nuca y se clavo la cara de Irene en su peludo aparato hasta que terminó la poderosa meada.
    
    Yo no podía quitar los ojos de como Irene se restregaba contra aquel coñazo, relamiendo y tragandose flujo y meada, de ...
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