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La nueva compañera de piso 4
Fecha: 09/08/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Naira Rose, Fuente: TodoRelatos
... estaba bien o mal, en mañana. Solo quería quedarme ahí, en esa mezcla de deseo, culpa y ternura que nos envolvía. Ella se sentó sobre mis piernas, y mis manos comenzaron a recorrer su piel suave, deslizándose bajo el vestido que lentamente fui subiendo hasta sentir el calor de sus glúteos. Ya no pudimos contenernos. De pronto, ella se bajó del sofá. Por un segundo pensé que se estaba arrepintiendo, pero simplemente se arrodilló frente a mí y comenzó a bajar el cierre de mi pantalón. Sus cálidos labios rozaban mi pene, mis manos guiaban su cabeza, cada vez más fuerte. Terminamos en su habitación. Se quitó el vestido con un solo gesto, revelando la tersura brillante de su piel. Se apoyó sobre la cama, a cuatro apoyos, y me acerqué a ella. La penetré con fuerza, sintiendo cómo su cuerpo húmedo me recibía sin reservas. Un gemido escapó de sus labios, cargado de placer y entrega. En ese momento, lo único en lo que podía pensar era en la curva de su espalda, en la firmeza de su cuerpo, en el vaivén que nos unía y que lo volvía todo inevitable. Terminamos con ella sentada sobre mí, mientras veía rebotar sus pequeños pero redondos senos, era una vista perfecta. El silencio se apoderó de la habitación hasta que me animé a decir -Me voy a mi habitación Ella no dijo nada, solo me dejó ir. A la mañana siguiente desperté con el sonido de la voz de Noe -¿Quieres una segunda ronda? No pude evitarlo, comenzamos a besarnos, mis manos se derretían ...
... sobre su piel. -Quiero entrar en tu culo -Es tuyo me dijo con un tono sensual Chupó mi dedo hasta dejarlo lubricado, me senté sobre la cama y ella se acostó sobre mi, dejándome verla, roce su culo con mi dedo, sintiendo como se estremecía, hacía presión haciéndola desear el momento en que mi dedo entrara en su culo. -Metelo, por favor me dijo Lo metí suavemente, intercalando entre tanto nalgadas en sus firmes nalgas. -Colócate boca abajo en la cama le dije Ella obedeció, me detuve a ver la bonita curva que formaban sus glúteos mientras estaba acostada. -Abreme Ella abrió sus nalgas dejándome ver su dilatado ano. Apoyé la punta de mi grueso y lubricado pene sobre él, abriéndome paso, sintiendo los gemidos de Noe. Me gustaba sacarlo todo para ver como quedaba levemente abierto y entrar rápido para sentir su gemido de sorpresa y placer. -Quiero que termines sobre mis tetas me dijo Nos paramos y ella me miraba sensualmente mientras arrodillaba esperaba que yo terminara sobre sus perfectamente redondas tetas. Acabé sobre ellas, las gotas se deslizaban por sus tetas y continuaban sobre su abdomen. Me senté en la cama, sin dejar de ver la bella mujer que tenía enfrente, pero una llamada de mi novia me sacó del momento. —Martín —dijo Ana, con la voz temblorosa, pero firme—. Voy a llegar antes de lo que esperaba. En diez minutos estoy ahí. El sonido de la llamada se quedó resonando en la habitación, mientras el peso de sus palabras caía sobre ...