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Cuatro machos extranjeros me cogen y me preñan
Fecha: 10/08/2026, Categorías: Infidelidad Autor: soyAriel, Fuente: CuentoRelatos
... en forma atropellada, por lo que quedé al final del vagón rodeada por una pareja de novios de unos 18 años y tres chicos de piel morena y acento caribeño, pude adivinar al escuchar su plática que eran venezolanos, ya para entonces habían empezado a llegar a México las primeras migraciones masivas de venezolanos, aunque todavía no en la cantidad tan enorme que hay ahora. Venezuela es un país famoso por la belleza de sus mujeres, pero los hombres no se quedan atrás, los tres chicos eran muy guapos, altos y de complexión atlética, brazos fuertes y anchos de pecho y espalda, había uno que más me impactó, un poco más alto que los otros dos, muy varonil, parecía galán de telenovela y me le quedé viendo de reojo. El tren inició su marcha, al llegar a la siguiente estación que es Centro Médico que además es correspondencia con otra línea, otro mundo de gente se abalanzó para entrar, quedando más apretados todavía, quedé arrinconada contra la pared del metro rodeada de los tres venezolanos, uno enfrente, uno atrás y otro a un costado, los cuerpos de los tres muy pegados a mí, sentía su calor y la firmeza de sus cuerpos fibrados y me empecé a excitar, mis pezones se pusieron duros y se rozaban contra el pecho del que estaba enfrente, que era el más guapo de los tres. Nuevamente el tren inició su marcha y entre el vaivén del metro siento un bulto en medio de mis nalgas, lo sentí claramente, solo unas centésimas de segundo, todo mi cuerpo se estremeció, pude adivinar en el leve ...
... contacto que el tipo estaba bien dotado, pensé que el contacto sería accidental ante lo apretado que estaba el vagón y el movimiento del tren, unos segundos después entre los vaivenes del metro sentí otra vez el roce del bulto del tipo que tenía atrás en medio de mis nalgas, mis pezones seguían rozando el pecho del tipo de adelante y se le unió el roce del bulto que tenía a un costado contra mi cadera, los roces parecían accidentales, siguiendo siempre el movimiento del metro, mi vagina se humedeció, cerré los ojos intentando concentrarme y agudizar esos tenues contactos que estaba gozando mucho, ese cachondeo continuó por un par de estaciones más, al ver que no reaccionaba los dos tipos que me estaban rozando sus vergas me la apoyaron con firmeza y no la retiraron. Sentí claramente el contorno de sus vergas, su longitud y grosor, dónde terminaba el tronco y empezaba la cabeza, incluso sentí el calor de su carne a través de la ropa y juro que sentí hasta las hinchadas venas que rodean el tronco, el tipo que tenía adelante me miraba a los ojos, era tan guapo que me derretía, sonreía al verme y sin pudor me pellizca suavemente un pezón, apreté mis labios para no gemir, el que tenía atrás se repegó completamente a mi cuerpo, sentí su respiración en mi nuca y tomándome de la cadera empezó lentamente a darme punterazos sobre la ropa, siguiendo los movimientos del tren, el guapo chico que tenía enfrente fue bajando su mano recorriendo mi vientre y metiendo su mano bajo mi vestido, ...