-
Cuatro machos extranjeros me cogen y me preñan
Fecha: 10/08/2026, Categorías: Infidelidad Autor: soyAriel, Fuente: CuentoRelatos
... un rato sacó sus dedos de mi interior, sentí un vacío y casi le pido que me los vuelva a meter, cuando sentí su tremenda verga haciendo círculos en la entrada de mi culo, me dio miedo, Nelson me quería empalar con su tremenda verga, si por mi coño me hizo sufrir, no me imaginaba como sería que ese monstruo me abriera el culo. Sus fuertes manos tomaron con firmeza mi cintura y la enorme cabezota empezó a presionar, mi culito se resistía al implacable avance, su verga era demasiado gruesa para mi hoyito, – Chama, tienes que relajar el culo, ponte flojita, te voy a hacer ver las estrellas cuando te la meta.- exclamó Nelson. Pablo colaboraba con su amigo y me abría las nalgas lo más que podía, dejé de mamar la verga de Freddy y me recosté sobre el pecho de Pablo, intentando relajarme y empinar el culo. Nuevamente sentí la enorme cabeza en la entrada de mi culo, punteándome cada vez más fuerte, poco a poco mi esfínter se fue abriendo, sujetó mi cadera y nuevamente presionó y sentí como mi esfínter se abría hasta alcanzar una anchura insospechada que coincidía con el diámetro de esa tremenda cabezota y se cerraba aprisionando el tronco, di un grito desgarrador y levanté mi espalda en acto reflejo, sin soltar mi cintura, me abrazó del pecho, aprisionándome contra su cuerpo, el dolor era terrible, como si un cuchillo al rojo vivo atravesará mis entrañas, estaba abotonada como una perra, con su cabezota palpitando en mi interior, lágrimas escurrían por mis mejillas y ...
... maldije el haberme dejado llevar por mi calentura con esos machos. – Sácala, sácala, me estás matando- gritaba Nelson me susurraba al oído: – Tranquila chamita, aguanta ya la tienes dentro, la cabeza es lo más grueso y ya entró, pronto pasará el dolor y gozarás. Me la dejó dentro sin avanzar, apretaba suavemente mis tetas, Freddy pasaba su verga por mi cara y limpiaba mis lágrimas, yo seguía gritando de dolor, los insultaba y sólo sonreían, parecía que mis insultos más los excitaba. Poco a poco el dolor fue disminuyendo y mis gritos fueron apagándose poco a poco, al notarlo, Nelson empezó lentamente a moverse sin avanzar hacia dentro, solamente moviendo la cabeza en forma circular, empecé a sentir placer, entonces inició un lento vaivén metiéndola un poco y retrocediendo otro poco hasta que tenía la mitad de su verga enterrada, el dolor seguía siendo intenso, pero el placer aumentaba a pasos agigantados, allí empezó a hacer embistes más largos, la sacaba hasta dejar solamente la cabeza dentro y me volvía a empalar avanzando un poco más en cada embestida, empecé a gemir, gemidos de placer, Pablo empezó a moverse también y la fricción de dos vergas moviéndose en mi interior me causaba un placer alucinante, empecé a culear al compás del movimiento de mis machos. Sentía que me reventaban por dentro, pero al mismo tiempo la sensación de dos enormes vergas dentro de mi cuerpo y friccionando mis paredes internas era maravilloso. – Ya la tienes toda dentro, mami, que ...