1. Albast.Capítulo 21


    Fecha: 11/08/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Alex Blame, Fuente: TodoRelatos

    ... delaté porque estaba enamorado de ella y a ti te tenía mucho cariño y no quería que os pasase nada. Luego he investigado un poco por mi cuenta y ninguna de las razones que dieron para invadir otros países, me parecen válidas. Puedo entender que el comunismo es una amenaza, pero no entiendo porque nos aliamos con ellos para repartirnos Polonia, un país que nunca nos había hecho nada. Y los judíos; Estos últimos días he leído un montón de libros sobre los judíos alemanes y no he podido ver en ello nada más que una raza industriosa y pacífica, cuyo único defecto ha sido haberse mantenido fieles a sus tradiciones ancestrales y así distinguirse como un adecuado chivo expiatorio.
    
    —Hay que ser muy valiente para admitirlo y luchar para que esta locura sucumba, aun a pesar de la muerte de compatriotas y seres queridos. Independientemente de como termine todo esto y aunque a los ojos del resto del mundo sea una heroína que luchó contra un poder siniestro, no sé si algún día dejaremos de sentirnos unos traidores. —añadió Lotte.
    
    —Creo que Hilde tiene razón y lo que hace esta organización aquí es una locura. Cuando llegue el momento, pienso ayudarla, aunque me cueste la vida. —dijo él totalmente convencido mientras daban una nueva pirueta en la sala de baile.
    
    Lotte se concentró en los pasos mientras pensaba lo bien que se vivía en la ignorancia. Ahora, cada vez le costaba más ir a su trabajo, mirar a aquellas gentes a la cara, consciente de que estaba firmando su sentencia de ...
    ... muerte, por la única razón de ser diferentes. La mano de Marcus se deslizó un instante por debajo de su cintura y le acarició el culo, haciendo que todo su cuerpo se estremeciese. Todavía no se podía creer lo mucho que había cambiado su vida. Cuando conoció a Marcus, pensó en él como el perfecto marido nacionalsocialista. Pensó en retirarse en cuanto la guerra terminase y darle media docena de hijos. Cuando él se inclinó por Hilde, se sintió decepcionada, pero en realidad se alegró por ellos y buscó otra posible pareja. Pero el día en el que Krull casi la mató, toda su percepción del mundo cambió. El cariño y la delicadeza con la que ambos la trataron, le abrieron los ojos.
    
    Así se había enamorado de los dos. Amaba a Marcus. Le gustaba sentir su cuerpo sobre el de ella, hincar los dedos en sus músculos duros, sentir el ansia con el que la penetraba, estrujaba sus pechos, la follaba... Pero también le encantaba la delicadeza de las caricias de Hilde, su habilidad para saber dónde tocar y besar en cada momento para llevarla al éxtasis. Era la primera vez que sentía amor en su vida.
    
    —¿Por qué no buscamos a Hilde? —susurró al oído de Marcus con el sexo ya encharcado de deseo— Quiero que hagamos juntos el amor...
    
    Cogidos de la mano, abandonaron la pista de baile mientras se dirigían hacia donde Hilde les observaba, sentada en una mesa, apurando su Martini al ver que ellos se acercaban con una sonrisa cómplice.
    
    Greta estaba cansada. La noche había sido larga y más para ella ...
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