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Historias de un matrimonio cornudo: Pandemia
Fecha: 11/08/2026, Categorías: Infidelidad Autor: cuernosFelices, Fuente: CuentoRelatos
Ciertamente casi el siguiente año no cambiaron muchas cosas, mi esposa ya tenía un buen de amantes que le daban bien y bonito lo que obviamente no le podía dar en casa, se acostaba con sus tres compañeros de la escuela donde da clases, y cuando las cosas se salían de control en fiestas (por ejemplo, la de fin de año o las que se hacían antes de que salieran de vacaciones) invitaban a dos profes más de otra escuela, aunque casi siempre se los cogía estando borracha. Por otro lado, estaban sus excompañeros de la universidad (Armando y Alejandro) que normalmente la veían una o dos veces al mes, tenía mucha química sexual con ambos, a pesar de que con sus compañeros de trabajo ya tenía tríos y hasta cuartetos, me contaba que disfrutaba muchísimo más con estos dos; yo creo que tiene mucho que ver con el hecho de que a ella le fascina el sexo rudo, entre más rudo mejor y Armando así era, en cambio ninguno de sus compañeros de trabajo tomaba ese rol. Finalmente, el nuevo amante era nuestro vecino Enrique, exmilitar que ahora estaba en la Guardia Nacional, este también era muy dominante, el problema es que también era muy serio, casi no hablaba, y cómo era normal por su trabajo viajaba mucho por mucho tiempo, es decir, lo acuartelaban en otros estados por meses, eso sí, cuando regresaba le daba tremendas cogidas a mi mujer, impresionantes; naturalmente no era tan común que yo los viera (lo que lamentaba muchísimo), sobre todo porque los niños no me lo permitían. Pero ...
... había noches en que mi esposa se iba a casa del vecino y cuando al fin dormía a mis hijos me iba a ver como se chingaba a mi esposa, los gritos y gemidos eran increíbles, me gustaba mucho estar presente a pesar de que mi mujer sin falta me ponía a atender a Enrique en cuanto acababa, cada que tenía el honor de estar presente, me tocaba lamerle los huevos, limpiarle la verga e invariablemente terminaba haciéndole sexo oral a mi vecino que no parecía molestarse, al contrario, terminaba siempre tomándome de la nuca y clavándome su tremenda vergota hasta la garganta. Yo pensé que esta situación sería conflictiva para mí, pero nada más lejos de la realidad, como decía mi mujer, me encantaba ser una putita chupa vergas y creo que ayudaba mucho que mi esposa se mega excitaba mientras me ordenaba limpiar y atender a Enrique, ella misma me ordenaba que me pusiera de rodillas a limpiarle el rabo o me decía burlona que un pito chico como yo debía agradecerle a un macho de verdad como Enrique que se cogiera a mi esposa lamiéndole esos huevotes que tenía, ella se calentaba tanto que o se masturbaba o besaba y tocaba a Enrique mientras yo seguía con mi labor de lame huevos. También encendía mucho a mi esposa que el vecino terminara directamente en mi boca mientras ellos se besaban y manoseaban y al final nos tragáramos la lechada de Enrique; yo solo me dejaba llevar por la calentura, porque cuando en frío pensaba lo que hacía me daba hasta asco, pero en el momento ni lo pensaba, solo ...