1. Historias de un matrimonio cornudo: Pandemia


    Fecha: 11/08/2026, Categorías: Infidelidad Autor: cuernosFelices, Fuente: CuentoRelatos

    ... antes, con mi cara pegada al colchón y que me abriera las nalgas, que ella haría lo demás, la obedecí, primero sentí muy frío pues me embadurnó mi orificio con lubricante mientras me decía con una voz muy ansiosa que prácticamente nunca le había escuchado que me relajara, que el secreto era trabajar un poco la colita para que se dilatara lo más posible, por lo que empecé a sentir un dedo penetrándome, primero hizo círculos alrededor de mi anito para después meterlo hasta el nudillo, sentí incomodidad, pero como solo había sido un dedo me relajé aún más, ella me preguntaba si me gustaba.
    
    Yo le contestaba que se sentía incómodo, ella me decía que al principio era así, pero que después disfrutaría muchísimo, y después de jugar un ratito con su dedo medio me introdujo dos dedos, la verdad es que no me sentía tan incómodo, solo sentía raro, cuando ella notó que no me quejaba fue cuando me introdujo 3 dedos, y ahí sí empezaba a meter y sacar los dedos, ella empezó a calentarse porque me dijo, parece que tu culo si va a aguantar todo y a la primera, hay amor, estoy muy emocionada de desvirgarte el ojete, para acto seguido tomar el dildo y empezar lenta, pero inexorablemente a penetrarme con él, no sentía dolor, pero si extrañeza e incomodidad.
    
    Ella me dijo al oído que ya era toda una putita que había logrado meter más de la mitad y yo como si nada, así que me lo fue clavando hasta el fondo, ya que lo tuve todo adentro ella me besó apasionadamente y me dijo que estaba orgullosa ...
    ... de mí y empezó a hacer el típico movimiento del mete saca con el dildo, he de aceptar que en ese momento sí me dolió aunque durante muy poco tiempo, mientras me penetraba cada vez más fuerte yo empezaba a dar quejidos, y ella se masturbaba con sus dedos diciéndome, aguanta maricona, aguanta puta.
    
    Para ser completamente sincero no me dolió tanto a pesar de que mi esposa estaba completamente enloquecida penetrándome, eso sí, terminé quejándome, aunque se escuchaban más como gemidos que como quejidos además de que me prendía mucho todas las cosas que me decía mi esposa, era muy excitante como me humillaba. No se cuanto tiempo pasó mi esposa dándome por el culito pero ella acabó de manera muy escandalosa masturbándose.
    
    Después de la euforia me preguntó si me había gustado, le dije que no me había molestado y que podía llegar a gustarme pero que debía acostumbrarme, que no sabía como ella lo recibía prácticamente siempre; ella se empezó a reír y me dijo que ya que le agarras el gusto es delicioso y hasta adictivo; me preguntó muy seria si íbamos a repetir, yo sabiendo todo lo que había disfrutado ella le dije que cuando quisiera, que quería acostumbrarme; lo que no esperaba es que se volviera tan adictivo para ella; aunque no me quedaba claro si lo que le encantaba era insultarme o penetrarme.
    
    Ese mes no la penetré ni una vez, en cambio ella me lo hizo al menos 3 veces por semana, llegó el punto en que tenía que caminar de manera muy incómoda y sentarme de lado porque me ...