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Historias de un matrimonio cornudo: Pandemia
Fecha: 11/08/2026, Categorías: Infidelidad Autor: cuernosFelices, Fuente: CuentoRelatos
... ardía el culo, pero ella no quería detenerse, solo se burlaba y me decía que no fuera tan mariquita, que si ella aguantaba yo también. Pero la inversión de roles no terminó en ese mes, es más, se profundizó, porque un día muy alegre recibió un paquete de Amazon que escondió como una niña traviesa y me dijo que era un regalo para la noche, sabía lo que significaba y me intrigaba mucho qué sería, llevábamos más o menos semana y media que no me penetraba porque queríamos que me sintiera mejor y más cómodo, a lo que me ordenó que me aseara bien el culo, pero en cuanto llegué al cuarto de dormir a los niños veo una imagen increíble de mi mujer con una verga en su entrepierna viendo hacia arriba, me dijo que ya que nos gustaba tanto nuestro juego de inversión de roles ella quería llevarlo al completo. Y había comprado un strapon doble, ni siquiera entendía qué era cuando ella me dijo que me pusiera de rodillas a chuparle la verga, que quería ver a la maricona de su marido comiéndole el rabo como una buena putita, uf, ahora sí me calentó y mucho, después de eso me empinó y me estuvo cabalgando durísimo por bastante tiempo, y al lado de sus insultos habituales ella gemía muchísimo, tanto que la verdad me los contagiaba, pero la verdad era que llevaba un poco de tiempo disfrutando de sus penetraciones, pero ahora eran mucho más profundas y fuertes porque las hacía con todo el cuerpo, hasta que terminó en un escandaloso orgasmo. Ya que estábamos acostados en la cama veo como ...
... se quita el strapon y entiendo porque disfrutaba tanto, tenía un dildo por dentro que ella se clavaba mientras me cabalgaba a mí. Esto se volvió aún más adictivo para ella, pero con la diferencia que ahora a mí también me gustaba; me culeaba prácticamente a diario, solo cuando necesitaba descanso se lo pedía y ahora que al mismo tiempo que me penetraba ella también era penetrada estaba encantada, me insultaba y me sometía de lo lindo, hasta me tomaba del cabello mientras me la enterraba hasta los huevos (porque el dildo que venía en el strapon por fuera era muy realista y enorme, tenía hasta huevos, y me dijo que lo pidió así para que no extrañara las pelotas de Enrique); así vivimos por todo lo que restaba de la pandemia, y poco a poco me iba gustando cada vez más, ya gemía y pedía más, y eso la mega prendía. Pero también me iba excitando cada vez más por lo que ya tenía erecciones cada vez más fuertes mientras era sodomizado por mi esposa que cada vez era más agresiva; tanto que como a las 2 o 3 semanas me vine por primera vez mientras mi esposa me penetraba por detrás, ella se dio cuenta y estaba encantada, en cuanto terminamos me llenó de besos y me dijo que ya era tan putita como ella, que lograba terminar como una verdadera nena, igual que ella, que me acostumbrara a tener mis orgasmos clavado por el ano porque mientras no terminara la pandemia ese sería nuestro sexo cotidiano. Y vaya que lo cumplió, aún faltaba al menos un año para que se abrieran las escuelas, ...