1. Tenía la almejita ardiendo...


    Fecha: 12/08/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Rosa rosaesp, Fuente: CuentoRelatos

    ... chica… pues bien… ya lo estaba experimentando. Me follaban por turnos: Alex me penetraba y Esteban se quedaba quieto en mis intestinos y después de un rato, Esteban me jodía el recto y Alex dejaba descansar su tranca en mi caverna. Esta sensación sí que era nueva… dos pollas dentro de mi cuerpo follándome a la vez… el colmo del placer… sentía las dos pollas a través de la delgada pared que separa recto y vagina.
    
    Finalmente, Alex entre espasmos, comenzó a correrse. Notaba en mi interior el calor de su leche mientras que mis músculos vaginales ordeñaban su polla. Por fin, se quedó parado, jadeando y con su fláccido miembro enterrado dentro de mí.
    
    Entonces, Esteban aprovechó la inmovilidad de su compañero para dedicarse a mi trasera… Comenzó con una fuerza y una rabia que creía que me iba reventar las tripas y me la iba a sacar por la boca… una cosa tremenda… mi ano estaba dilatado hasta unos extremos que yo ni había soñado… de repente, enterró hasta el fondo su miembro, hasta que sus pelotas llegaron a mi culo y su pubis hasta ...
    ... la raja del mismo y comenzó a moverla en círculos, sin sacarla…
    
    Creo que puse los ojos en blanco y gemí como una loca… hasta creo que se me cayó la baba… tuve el orgasmo más bestial que nunca haya tenido mujer nunca… no me di ni cuenta que comenzó a llenarme los intestinos con ese leche suya y a chorros… cuando recuperé los sentidos, aún estaba entre los dos chicos, me acariciaban el pelo y me besaban en el cuello… me dijeron que era la chica más enrollada y sexy con la que habían estado… y no lo puse en duda.
    
    Miré mi reloj y vi que eran las 8 y media… debía volver al campamento. Nos desacoplamos y me levanté a vestirme. Notaba como un chorrillo de líquido caliente me bajaba por la entrepierna y la raja del culo. Me puse el bikini y el pareo. Luego Alex y Esteban me dejaron en la puerta del campamento. Les di dos besos a cada uno y desaparecieron por la carretera. No los he vuelto a ver pues ya no baje a darme los chapuzones pues ya no los necesitaba. Volví a Madrid y… pero eso ya es parte de otro relato. Un besazo muy fuerte. 
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