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Mater amantísima (1)
Fecha: 14/08/2026, Categorías: Incesto Autor: Pancho Alabarde, Fuente: CuentoRelatos
Habitación 304 con mi madre. Hola, soy Alberto, tengo 31 años, vivo en Madrid y acabo de metérsela a mi madre. Supongo que dicho así les parecerá una monstruosidad, pero si les cuento la secuencia de acontecimientos que me llevaron a que hace unos días follara con mi madre, posiblemente lo comprendan y hasta cabe que lo disfruten. Verán ustedes, mi familia la componen mis padres, mi hermana Nuria, tres años menor que yo, y un servidor de ustedes. Éramos una familia de clase bien acomodada, y hasta hace tres años vivíamos en la ciudad de Granada, en el sur de España. A pesar de que económicamente en casa nunca ha faltado de nada, les aseguro que mi familia encajaba perfectamente en la denominación de “familia desestructurada”. Los padres de mi madre, mis abuelos, son de San Sebastián, en el norte de España, poseen una fábrica de estructuras metálicas, tienen varios hijos y a mi madre le dieron una educación propia de otros tiempos: piano, bellas artes, filología, pero nada de nada de ser madre y de sacar adelante una familia. Mi padre en cambio procedía de clase baja, pero desde muy joven se dedicó a la construcción y no tardó demasiado en hacerse millonario, en casarse con una señorita distinguida y en echarse una amante tras otra. Mi madre era una mujer de esas que saben, pero que no quieren saber, de modo que se dedicó a sus labores, es decir: compras, viajes, tenis, amantes ocasionales y para sus hijos, para mi hermana y para mi, buenas niñeras, buenos ...
... colegios, pero ternura y jugar, ni verlo ni olerlo. Ni mi padre ni mi madre poseían valores morales en los que sus hijos se sintieran identificados y sirvieran de referente. Yo crecí con rabia y contrariamente a lo que se suponía, desarrollé profundas convicciones basadas en el catolicismo. Fui un excelente estudiante y cuando acabé mi carrera de economista me fui a los Estados Unidos para hacer un Master y al regresar a España me marché directamente a instalarme en Madrid, lejos de mis padres y de mi hermana, que aglutinaba todo lo malo de mi padre y de mi madre. Mi traslado a Madrid fue el desencadenante para que mis padres por fin se separaran. Mi padre se fue a vivir con una de sus amantes, mi madre regresó a casa de sus padres en San Sebastián y mi hermana, que en ese momento tenía 25 años y aún no había acabado su carrera, se compró un apartamento y se fue a vivir sola. En estos tres años yo monté en Madrid, junto a un compañero de carrera, una sociedad basada en estudiar empresas en crisis, analizar su viabilidad, involucrar a los trabajadores en el plan de reflotación, inyectar dinero fresco y hacernos con el control de la empresa. Quizás les parezca algo tópico, algo de película, algo rebuscado, pero nada más lejos de la realidad, mi socio y yo formamos un equipo de ganadores, tenemos don de empresa y sobre todo somos muy trabajadores. En la actualidad ya poseemos cuatro empresas que suman más de 2.000 trabajadores y francamente el negocio nos va de cine. En ...