1. Me cogí a la anciana que pedía dinero


    Fecha: 15/08/2026, Categorías: Dominación / BDSM Hetero Sexo con Maduras Autor: Vato loco, Fuente: SexoSinTabues30

    ... el cuerpo, pero se le notaba un culote, que era lo que me hacía mirarla con otros ojos. Tenía el cabello muy lacio con trenzas, es decir, las típicas características físicas y de vestimenta de personas indígenas, específicamente de esa zona del país.
    
    Pasaron tres días después de ese suceso, y aproveché que mi esposa tenía que ayudar con su familia en los arreglos para una fiesta. Le dije que estaba aburrido y quería salir a pasear en el carro para tomar fotos de recuerdo y comprar algunas cosas. Me dijo que estaba bien, solo que me cuidara. Salí desde las 8:00 de la mañana y aproveché primero para ir a unos pueblos a comprar. Cuando eran como las 3:00 de la tarde, opté por irme a Ixmiquilpan. Afortunadamente, no está muy lejos del pueblo de mi esposa y los demás pueblitos, por lo que en unos minutos ya había llegado. Rápidamente, me dirigí a la zona de la catedral, busqué dónde estacionarme y me dirigí a sacar dinero en efectivo de un cajero automático, ya que en las zonas de pueblos todo es con efectivo. Ya no tenía casi dinero porque había hecho compras, así que saqué algo de dinero de manera que mi cartera se viera llena de billetes. Después, pasé a una farmacia a comprar condones y un lubricante, porque ya tenía muy claras mis intenciones. Me dirigí a las mismas bancas de descanso donde había estado con mi esposa antes. Estuve esperando como por 30 minutos y no veía nada, al grado de aburrirme. Cuando opté por retirarme y me levanté de la banca, inmediatamente la ...
    ... anciana, sin saber de dónde había salido, me abordó diciéndome que se había quedado sin dinero, que había perdido su cartera y no tenía dinero para regresar a su pueblo. Dijo lo mismo que había dicho tres días antes cuando me había pedido dinero en presencia de mi esposa. Ahí fue cuando corroboré que todo era una farsa. A unos 10 metros, observé cómo la niña le estaba pidiendo dinero a una pareja, y en ese momento le contesté a la anciana: «Señora, ¿por qué miente? Hace tres días me pidió dinero con el mismo pretexto. Es obvio que ni se acuerda de mí porque lo hace con toda la gente. Aparte, sé que manda a la niña a pedir dinero. Lo que usted hace es un delito junto con su hija, eso es explotación infantil. Ya las estuve observando. Yo soy policía en otro estado y tengo un video de hace tres días haciendo lo mismo y de ahora también». Obviamente, ni era policía ni tenía videos; lo único que quería era meterle miedo a la anciana. En parte, sí estaba muy enojado por lo que hacían con la niña, pero me metí en mi papel. La sujeté del brazo y le dije: «Tengo colegas aquí en Ixmiquilpan, y si quiero, hago que la arresten y la metan a la cárcel». Me dijo: «No, por favor, joven, déjeme ir. Le prometo que no lo volveré a hacer». Quería llorar; la vieja me suplicaba que la dejara ir. Fue cuando le dije: «Señora, no llore. Si quiere, yo le puedo dar dinero para su refresco o para que coma algo, pero no vuelva a poner a la niña a pedir dinero a la gente». Saqué mi cartera y la abrí, mostrando ...
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