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Ola de calor 8
Fecha: 15/08/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Javi, Fuente: TodoRelatos
... con la crema, pero Raúl tomó el tarro y le puso más cantidad por toda la mano y el antebrazo. Después él mismo embadurnó el culo de su mujer con la crema, finalmente me dijo que mejor si lo veíamos en el sofá, yo me senté y sentí un tremendo dolor en el culo al hacerlo. Raúl se sentó a mi lado, Rosa le dio un beso a Carlota, se colocó tras ella y le metió un dedo en el culo, el cual entró sin problema, después de un rayo jugando con el introdujo otro, Carlota gimió y me miró a los ojos, Rosa probó con un tercero, Carlota suspiró y se dejó caer sobre la cama. Llevaba un rato así cuando Rosa pudo meter cuatro dedos hasta la mitad de la palma, Carlota se retorcía de placer y se empezó a tocar el coño con la mano, Rosa sacó los dados por instrucción de Raúl y echó más crema en su mano, podía ver el hueco oscuro que había en medio del culo de la mujer, su ojete tenía el tamaño de una pelota de tenis. Tal y como Raúl le indicó, Rosa cerró el puño y fue entrando poco a poco, yo estaba alucinando, después de empujar poco a poco el culo de Carlota nos mostraba la muñeca de Rosa, siguiendo las instrucciones de Raúl, Rosa empezó a meter y sacar el puño de forma pausada mientras Carlota se masturbaba. Yo no me lo podía creer, Carlota se tocaba con velocidad mientras Rosa aumentaba la suya, metía y sacaba el puño completo sin ningún esfuerzo ni problema, Carlota se corrió entre jaleos y gritos. Cuando terminó de tomar aire fue la propia Carlota la que decidió tomarse la ...
... revancha, le dijo a Rosa que era su turno, Rosa aceptó y le pidió que tuviera cuidado, pero Carlota le dijo que sus manos era más pequeñas, que estuviera tranquila, Rosa asintió y se colocó a cuatro patas. Raúl me dijo que estuviera atento a lo que veía y se arrodilló para meterse mi polla en la boca, Rosa me sonrió y asintió dando permiso a Carlota para comenzar. Carlota fue muy mu suave con los dedos, una leve mueca de dolor se dibujó en el rostro de Rosa, pero desapareció en breve, cerró los ojos y suspiró cuando el puño de Carlota perforó su ano. Rosa imitó lo que había visto en ese momento y comenzó a tocarse el coño, la boca de Raúl me felaba con maestría mientras observaba como mi vecina, una respetable señora de sesenta y nueve años, casada, con hijos y nietos, tenía una mano hasta casi el codo metida por el culo como si fuera una marioneta de feria, toda esa imagen hizo que mi polla explotase dentro de la boca del hombre. Rosa se corrió y le pidió a Carlota que sacara el brazo, que no podía aguantar. Rosa se levantó con la excusa de que tenía que ir al servicio. Carlota fue tras ella, Raúl y yo nos levantamos con curiosidad. Carlota le pidió a Rosa que entrase en la ducha, esta última aceptó y Carlota se tumbó en el plato de ducha, Rosa separó las piernas colocándose a la altura de sus hombros, tal y como le indicó la otra y orinó sobre la cara y la boca abierta de Carlota. Para mí aquella visión fue una mezcla de morbo y asco, veía como la boca de Carlota se ...