1. Compañeros y Enemigos


    Fecha: 18/08/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Vantheway, Fuente: TodoRelatos

    ... detrás -le contestó Blanca mientras seguía mostrándole su puerta trasera- Imagino que sabrás clavármela por ahí.
    
    -Jajaja, ahora lo vas a comprobar, putita -le dijo Sieg mientras cogía un bote de lubricante de un cajón de la mesita de noche- Ahora voy a ponerte cremita en el culito… para que lo disfrutes más.
    
    Se echó lubricante en la mano, con dos dedos se lo untó en el ojal mientras ella gemía pensando en lo que iba a suceder. El resto de lubricante se lo extendió por la polla, tronco y capullo. Se colocó entre sus piernas, bien centrado con ella, y puso su capullo en el ojal, lentamente se la fue metiendo mientras ella relajaba el culo para que entrase sin dificultad. Una vez tuvo el capullo dentro, esperó unos segundos y, empujando con tranquilidad pero sin pausa, el tronco fue entrando sin encontrar resistencia alguna hasta pegar el vientre en las nalgas de Blanca. Ésta gemía de placer, y sin esperar que él hiciese nada, empezó a moverse contra él, metiéndosela y sacándosela a un ritmo constante y rápido, mientras que de su garganta salían gemidos y jadeos cada vez más fuertes. Ella se acariciaba el clítoris mientras él la agarraba con fuerza por sus caderas y aceleraba el movimiento, pasando a ser él quien marcaba el ritmo en la penetración.
    
    -Uffff, estaría dándote por el culo toda la noche -le dijo Sieg- tu culito lo han follado con anterioridad, ¿eh?, no aprieta la polla como un culito virgen…
    
    -Ummm, ya te contaré qué hago con él -le dijo Blanca bastante ...
    ... excitada y sin dejar de acariciarse el clítoris- Dame fuerte cabrón, voy a correrme pronto.
    
    En pocos minutos, Blanca gemía y resoplaba sintiendo como llegaba al orgasmo mientras la polla de Sieg seguía entrando y saliendo de su culito, cada vez a mayor velocidad. Su cuerpo temblaba por completo, tuvo que dejar caer su abdomen sobre la cama mientras sus piernas seguían temblando provocado por la corrida a la que estaba llegando.
    
    -Ummm, me queda poco -le dijo Sieg acelerando aún más el movimiento de sus caderas- Voy a correrme, quiero llenarte las tetas con mi leche.
    
    Le sacó la polla del culo, Blanca se giró rápidamente y se tumbó bocarriba mientras Sieg, de rodillas se acercaba a las tetas. Blanca le agarró la polla y comenzó a masturbarlo rápidamente, esperando con muchas ganas la lluvia de semen sobre su cuerpo. Sieg empezó a mover sus caderas al ritmo que marcaba la mano de Blanca, su respiración se aceleró y sus gemidos llenaron el dormitorio. El primer trallazo vino acompañado de un jadeo interminable, el semen salió disparado cayendo en la frente y la cara de Blanca, los siguientes trallazos cayeron sobre su pecho y su vientre mientras la mano de Blanca se movía muy rápidamente hasta que salieron las últimas gotas, que aprovechó para quitarlas de la punta del nabo con la palma de su mano, después la acercó a su boca y lamió con ganas.
    
    -Bueno, una duchita me vendría de lujo -soltó Blanca mientras ambos se iban recuperando-
    
    -Ahí la tienes -dijo Sieg señalando ...