1. La sobri. Cap 2


    Fecha: 21/08/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Cjbandolero1, Fuente: TodoRelatos

    Capítulo 2
    
    El piso de los padres de Itziar era uno de esos sitios que gritaban dinero, pero no del tipo ostentoso de los ricos de verdad. Era más bien el esfuerzo de una familia de clase media-alta por aparentar que nadaban en la abundancia. Estaba en un barrio pijo de la ciudad, con amplias zonas verdes, piscina en la urbanización, pista de pádel y jardines bien cuidados en la entrada. Dentro, todo era un escaparate: muebles de diseño que parecían sacados de una revista, un televisor enorme que casi siempre estaba encendido, y una colección de figuras de Lladró en una vitrina que Maite, la madre de Itziar, obsesionada con la limpieza limpiaba con devoción cada semana. El salón olía a café recién hecho, a las sobras de la paella del domingo que aún flotaban desde la cocina, y a ese ambientador de lavanda que Maite compraba en packs porque “daba clase”. Las cortinas estaban descorridas, dejando que la luz de la tarde primaveral de mayo entrara a raudales, iluminando el suelo de tarima que crujía si pisabas en el sitio equivocado.
    
    Itziar estaba tirada en el sofá, con las piernas estiradas sobre un cojín y el móvil en la mano, aunque no le hacía mucho caso. Llevaba unos vaqueros ajustados que marcaban cada curva de sus caderas y una camisa de botones blanca, algo fina, que dejaba entrever entre los botones el encaje de su sujetador cada vez que se movía. Su cabeza esos días era un volcán en erupción. No era algo que hubiera planeado, o al menos eso se decía a sí misma. ...
    ... Pero desde la comunión, desde esa maldita broma de Ricardo, no podía quitarse sus palabras de la cabeza. “Follarte a alguien por un beneficio”. Una manera de conseguir pasta rápido y fácil. Era una gilipollez, una burrada, pero ahí estaba, dando vueltas como una mosca que no sabes cómo espantar. Había intentado ignorarlo, había subido fotos a Instagram, había quedado con sus amigas para tomar algo, pero nada. Cada vez que cerraba los ojos, veía a algún profesor de la uni, o la cara de Ricardo, esa sonrisa torcida, esos ojos que la miraban como si pudiera desnudarla con solo pensarlo. Y lo peor era que no sabía si le daba asco o… algo más.
    
    La familia de Itziar no ayudaba a que se sintiera menos inquieta. Maite, su madre, era la reina del drama doméstico: siempre gruñendo por gilipolleces, pija hasta la médula, siempre con las uñas perfectas, peluquería, mil cremas en la cara y un comentario afilado para todo. Era rubia y la verdad es que estaba buena para los casi 50 tacos que tenía, con un buen par de señoras tetas y un culo currado en el gimnasio que no pasaba desapercibida. A Ricardo no le hacía mucha gracia porque eran incompatibles de carácter, y ahora con la menopausia estaba poco más que insoportable. Ricardo siempre ha sido un pasota en temas familiares, iba un poco a su aire y pasaba de las apariencias, a él siempre le gustaba ir con camisetas más gastadas y le importaba una mierda lo que pensaran de él. No le daba ninguna envidia su marido por tener que aguantar a ...
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