1. El viejo de La apuesta parte 8


    Fecha: 22/08/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Lanfasone1, Fuente: TodoRelatos

    ... otra vez en el orgasmo.
    
    _Ven aquí que te quiero dar por culo otra vez…- dijo el viejo y la giró sobre la cama y la puso en cuatro patas, pero no entró por el culo sino por el coño y la cogió del pelo y tiró de él con fuerza y la espaldita perfecta se arqueó.
    
    _Pero….que te has creído…._ dijo ella
    
    Y Antonio le cogió la barbilla y luego llevó su polla a la boca y ella quiso girar la cara cara al otro costado y hubo un forcejeo y luego ya tenía la polla en la boca y se la mamaba.
    
    Carla estaba mamando la polla de ese tío.
    
    Y por dentro sentí que eso era peor a que hubieran follado, que era ir un paso más allá en la posesión del cuerpo de mi esposa por esos dos palurdos, que ella seguía cayendo más bajo cada vez y yo junto a ella y ese caer, ese rodar era lo que no estaba enloqueciendo de placer, sin que pudiéramos evitarlo.
    
    _Ves que bueno tener dos pollas para ti solita…._ dijo el viejo mientras se hundía en ella, mientras su polla penetraba con fuerza el coño ya estropeado de mi esposa.
    
    Y notaba que ella perdía el control una vez más, que era demasiado para ella, tener dos pollas así, que dos pares de manos le sobaran las tetazas, la azotaran y la ultrajaran y le dieran placer al mismo tiempo.
    
    El viejo cogió otra vez la botella de aceita y roció el culo carnoso mientras seguía penetrándola y sacó su polla y la apuntó a su culo, iba a sodomizarla otra vez y no había fuerza humana que pudiera impedirlo.
    
    _Mmmmmmmm!!!......._ Carla protestó un poco con la ...
    ... boca llena de la polla de Antonio, pero el viejo hizo que ella bajara las caderas, las pegara más sobre el colchón y sonreía, de una manera mefistofélica, me pareció diabólico en ese instante, consciente de estar emputeciéndola más allá de lo que había pensado, de lo que nosotros hubiésemos querido consentir.
    
    Ya la polla se dejaba ir dentro de ese esfínter, del preciado y prieto anillo anal, ya la invadía con toda su enormidad y noté como el rostro hermoso de mi esposa se deformaba y se descomponía.
    
    Y entonces Antonio le quitó la polla de la boca e hizo algo mucho peor, buscó la boquita con su bocaza y la besó.
    
    Se besaban mientras el viejo le daba por el culo, se besaba con ese chulo, con el dueño de las putas de ese antro de mala muerte, como si sellara un pacto con Carla, como si la estuviera convirtiendo en otra de sus putas.
    
    Y mientras la besaba, le sostenía el pelo y ya el viejo se afirmaba con sus dos manos en las caderas, en las ancas de yegua en celo, lista para la monta.
    
    _Eso cariño….no esperabas acabar así ¿No es verdad? Enculada delante del cornudo de tu maridito……_ dijo Antonio y luego de decir esto, volvió a coger del cabello rubio y denso a mi esposa y volvió a besarla, casi con ternura, como dos novios que apenas se están conociendo.
    
    La boca cruel de ese hombre, los labios marrones y agrietados devorando con delectación la boca carnosa de ella, recreándose en saborear su perfume, la textura de los labios, sentir su lengua con la suya, el jadear ...
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