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Profesora particular (13): Adiós a las clases y...
Fecha: 22/08/2026, Categorías: Hetero Autor: Jano, Fuente: CuentoRelatos
... de pecho. De hecho, es el primero que tuve, porque hasta entonces iba a la playa sin nada en la parte de arriba y solo con las braguitas. Pero ahora, con mi cuerpo de mujer, es increíble cómo me queda. ¡A ver si le agrada! Cuando salgo solo con el bikini minúsculo, Joaquín aplaude con ganas. Me dice que le encanta y más cuando sabe que el bikini es de verdad de cuando era pequeña. Enseguida me toma fotos en todas las poses posibles. Sé que se me ve todo cuando simulo que hago un castillo en la arena. La parte de arriba apenas me cubre los pezones, dejando todas las tetas al aire. Cuando le doy la espalda y me arrodillo, separo algo las piernas para que quede la vulva y el ano al descubierto. Simulo posturas de yoga y en todas ellas se lo enseño todo al señor Garboz. No puedo evitar mojar las braguitas y que el flujo resbale por mis muslos. Me gusta que él se dé cuenta de que me excito y deseo que en las fotos se vea. Al cabo de muchas poses y bailecitos, procurando enseñarlo todo, me dice que él hoy tiene también una sorpresa para mí, unos regalos. Le digo que gracias, pero que no es mi cumpleaños. -Esther, tú eres un regalo para mí, así que… Abre los paquetes, te lo mereces. -¡Oh, Joaquín! -Ya ves. Creo que estos días te irá bien ¿verdad? Mientras no te eches otro novio… -Pues… ¡la verdad es que sí! ¿Quiere que los pruebe ahora, aquí con usted? -Sí, claro, por supuesto. En realidad, ya ves, también es un regalo para mí. No te quites el bikini de niña, ...
... no. Quedará muy bien. Espera, que preparo la cámara de vídeo. Y pongo más luz, que quiero que se vea bien. Me siento en el sofá y me abro de piernas. La braguita me queda en una ingle y el señor Garboz enfoca bien la cámara en mi chichi húmedo y sonrosado. Pongo en marcha el vibrador y me acaricio en clítoris con él. Tomo también el dildo transparente y me lo introduzco. Sé que con el efecto lupa se me ve completamente mi vagina. -¿Quiere que también juegue con un tapón, Joaquín? – pregunto entre suspiros y mordiéndome los labios de placer. -Sí, hija, sí. Lamo el plug más pequeño, una verdadera joya dorada, lo chupo y me introduzco la punta en la boca. Después, me penetro el culo con él. Siento mucho placer, suspiro y gimo, miro a la cámara y me relamo. Hincho el pecho sabiendo que el bikini se aparta de mis pezones y los enseño totalmente. Tomo otro de los tapones, este es plateado y más largo, quizá unos veinte o veinticinco centímetros, y más grueso. Me saco el dildo y durante unos segundos dejo que el flujo resbale hasta mi ano y me lo unto bien con él. Me vuelvo a meter el dildo en el chichi y casi me corro de placer. Enseguida, con un poco de presión consigo meterme el plug grande hasta el fondo de mi culo. Ya solo se ve el brillante que tiene en la parte posterior. Mi admirador aplaude. Lloro un poco, no sé si de emoción, de placer o de tristeza. Pero sigo masajeándome el clítoris mientras noto que el dildo casi se junta al plug en mis entrañas. Los ...