1. Economista y prosti: Luna de miel con mi suegro


    Fecha: 22/08/2026, Categorías: Incesto Autor: Dessert3, Fuente: CuentoRelatos

    ... de inmediato.
    
    Fuimos al baño y nos duchamos. El agua un poco caliente primero y más fría al final, nos revivió y quedamos muy a gusto, somnolientos.
    
    Volvimos a la cama, ni pensamos en comer. Era casi la 1 am.
    
    Si dos personas se atraen, y nosotros realmente nos atraemos físicamente, los juegos son lo más hermoso del mundo. Nunca las caricias parecen iguales, nunca las lenguas repiten un entrelazamiento.
    
    Y a eso nos dedicamos. Boca arriba y Tomás me masajeaba las tetas y los labios de la cuca. Boca abajo y pasaba minutos y minutos acariciando y masajeando mi culo.
    
    Finalmente nos pusimos de frente, le manoseaba el miembro y las bolas, nos besábamos. Me decía cuanto lo disfrutaba y le dije que todo lo agradeciera a su hijo, que aceptaba compartirme. Al fin y al cabo, ¿cuántos hombres aceptarían y disfrutarían ver como un suegro taladra el ano de la nuera?
    
    Dormimos unas horas, era inevitable, estábamos agotados física y emocionalmente. Tomás me despertó acariciando mis nalgas y tetas. Me desperté, me costó un poco, ja ja, y le dije:
    
    -¡Buen día! ¡Que linda manera de despertarme! Nos reímos y nos besamos.
    
    Poco a poco nos excitamos. Mis tetas en su cara ayudaron a que despertara y se le parara.
    
    Acostados, frente a frente, teníamos nuestros cuerpos totalmente disponibles para acariciarnos. Su verga comenzó a endurecerse, un dedo de él comenzó a frotar mi clítoris, su lengua en mis tetas, que no paraba de lamerlas; y yo no paraba de acariciar su ...
    ... miembro.
    
    Sabía que la noche anterior habíamos agotado el gel, pero igual me ofrecí y le puse mi culo para que le entrara desde atrás. Bien dura la tenía, lo posicionó y tuvo que empujar dos o tres veces, creo que era la primera vez que me lo hacían en seco. Con las ganas ni saliva pusimos. Ufff, ¡diferente a todo! Mas dificultoso, se siente mucho más, ¡y como lo disfruté!
    
    Pero esta vez sí le dije que también quería en la concha. La sacó, hasta le costó salirse, y me quedó ardiendo, pero no me arrepiento.
    
    Pasé a estar de frente a él, mi concha sí que estaba lubricada. Mi pierna derecha la pasé por encima de su cuerpo, quedé abierta para él y sentí cuando colocaba la pija para entrarme. Lo hizo ¡y aquí sí que gocé!
    
    Como se suele decir, entró como por un tubo… y, ambos calientes, nos movíamos en sincronía. “Mordeme las tetas” le dije. Me apresaba los pezones con sus dientes y mordía suavemente, el dolor controlado y el vaivén de coger me enloquecían, le clavaba las uñas en la espalda.
    
    Al final, acabó, menos que otras veces, ¡era lógico! Pero me encantó bien tibio en mí. Quedamos así, con su pija dentro de mí, abrazados, besándonos y él acariciaba mis tetas, a veces el clítoris, algo de leche se escurría, lo recogía con su dedo y me lo daba a lamer.
    
    Como si fuera poco placer, un aroma de café recién hecho invadió la casa, era Tommy desayunando para ir a la fábrica.
    
    No hicimos caso, disfrutamos del aroma y seguimos a lo nuestro. Llegué a montarme sobre él y tirarle mi ...
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