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Al fin lo conseguí con mi cuñada (2 de 3)
Fecha: 23/08/2026, Categorías: Incesto Autor: Raul Joaquin, Fuente: CuentoRelatos
... hice tenderse en el sofá y me acomodé haciendo un sesenta y nueve, me molestaban los pantalones que me los saqué de una pierna al subirme al sofá, ella me tomó el pico y se lo metió golosamente en la boca comenzando a chuparlo y pasarle la lengua a todo lo largo dándome exquisitos besos en los testículos y succionándome la cabeza del pico, trataba de meterme la lengua la lengua en el meato, gozaba y se deleitaba con su faena mientras yo le seguía trabajando su zorra, le tomé el clítoris con los labios y se lo chupé estirándolo y refregándolo contra la lengua, cosa que le hizo arrancar chillidos de placer que se ahogaban donde ella no quería sacar mi pico de su boca. En forma imprevista se le desató un segundo orgasmo tan violento, que en forma impensada me apretó muy fuerte con los dientes mi adolorido pico. Este segundo orgasmo fue mucho más largo que el anterior, seguramente porque yo no dejaba de zamarrearle el clítoris, le saltó un chorro de líquido que parecía que se le había salido el pipí, fue una sensación tan deliciosa sentirla acabar de esa manera que yo comencé a acabar tan fuerte, soltando cinco o seis chorros de semen. Ella sintió el primer chorro y quiso sacar la cabeza, pero al saborearlo se siguió bebiendo el resto del semen que expulsaba. Declaro honestamente que fue una acabada de esas inmemorables, que pocas veces me había hecho Verónica. Laura seguía chupándolo lo que me obligó a afanarme de nuevo en su chorito, pero cuando lo tomé de nuevo ¡zas! ...
... que otro orgasmo de ella, más suave, pero orgasmo al fin y al cabo. Me fui retirando poco a poco hasta quedar hincado en la alfombra y ella aun acostada en el sofá, le comencé a desabrochar la blusa y le saqué los senos del sostén para comenzar a acariciárselos y besarlos, le tomaba el pezón y se lo mamaba como una guagua, haciendo que ella se revolviera de calentura en los cojines. Me tomaba la cabeza y me hacía cariño. Pegó un brinco como volviendo a la realidad y me dice, cuidado no vaya a venir Verónica, yo sabía que no, pero para tranquilizarla le digo que aún le falta mucho ya que eran demasiadas las cosas sucias que había por lavar. Comenzamos a besarnos, manteniendo ella aun el sabor de mi semen en los labios y cara, al parecer esto la excitó ya que me apretaba y me metía la lengua en la boca luchando contra mi lengua. Era tanta mi calentura que en forma normal me demoro un rato en que se me pare de nuevo, pero en este accionar se me comenzó a parar casi de inmediato. La giré y la puse al borde del sofá, levanté sus piernas poniéndolas en mis hombros y me quedó su zorrita despejada y a una altura tan cómoda que apoyé la punta del pico en su entrada y se la metí de un solo movimiento, me produjo tal gozo al sentir como entraba en ese choro mojado y caliente, inicié unos mete y saca en forma circular tratando que mi pico tocara todas las paredes de su vagina para producirle un mayor placer. Al parecer lo estaba logrando porque sentía como gozaba, se quejaba y ...