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Enamorada de mi hijo
Fecha: 25/08/2026, Categorías: Hetero Incesto Sexo con Maduras Autor: Elizabethz, Fuente: SexoSinTabues30
... una vez que su verga punteó mi culo. No te preocupes, hijo. Se que fué por accidente, no te disculpes – le respondí de forma casual. Es que a pesar de que ya tenemos varias veces bañandonos juntos no puedo evitar…. – dijo Moises dejando la frase sin terminar. Evitar qué? Que se te pare? Que se te ponga dura? – le dije con descaro. Mamá! No lo digas así! Me da…pena. Jaja, pena? Porque pena? Son cosas normales, Moises. O sea eres hombre, soy mujer. Nuestro cuerpos reaccionan de forma normal y no hay porque sentir pena por eso – las pendejadas que decimos cuando estamos calientes, pensé para mis adentros jaja. Además, sabes que? -agregué mirandolo fijamente- siento bonito ver que aúnque soy una vieja aún puedo excitar a un hombre. Ay mamá, como dices eso? Eres muy bonita. Eres la más bonita de todas las mamás entre todos mis amigos. Ellos mismos lo dicen. Y no te molesta que digan eso? No, al contrario. Es bonito tener una mamá sexy – dijo Moises ya un poco entrado en más confianza. Oooh, entonces no solo soy bonita, sino tambien sexy? -le dije abrazandolo y sintiendo su verga pegada a mi vientre. Sentí como mi pucha lubricaba en exceso. Pues…sí. Eres muy sexy, mamá – dijo Moises un poco nervioso por el contacto de nuestros cuerpos. No quise forzar más las cosas y ese día no pasó nada más. Nos duchamos y cada quien tomó su camino. Pero las cartas ya estaban echadas, ya solo era cosa de saber moverlas para lograr mi cometido. Las ...
... siguientes duchas le pedí que me ayudara a pasar el jabon por mi espalda, cosas que luego yo hice a él. Poco a poco fuí siendo más atrevida. Le pedí que me enjabonara mis nalgas, y después mis tetas. Al principio se negó pero le dí una terapia de que «era normal» Le dí una historia acerca de la importancia de la higiene de nuestros organos sexuales, y como debemos estar limpios para evitar enfermedades, según yo jaja. Todo con tal de trabajar su mente y conseguir que accediera a tocarnos nuestros cuerpos ya de forma mas directa. Obvio fuí yo quien dió el primer paso y tomándolo por sorpresa empecé a enjabonar su verga, que de inmediato se puso erecta y más dura que de costumbre. Se negó pero al sentir mis manos subiendo y bajando por su miembro se dejó hacer. Tuve que reúnir todas mis fuerzas para no masturbarlo ahí mismo y tragarme su leche. Pero si queria conseguir algo tenía que ser inteligente. Lo dejé así, a medias, y me salí de la ducha. Sabía que iba terminar masturbandose cuando se quedara solo. De nuevo no quise forzar las cosas y solo lo enjaboné a él. Deseaba que él me tocara pero me aguanté las ganas. Empecé a ser más descarada, pero todo haciendolo como si fuera algo casual. Me pasaba el jabón por mis tetas y mi panocha de forma impúdica. O me abría las nalgas con el pretexto de enjuaguar la espuma del jabón, dandole a Moises una vista completa de mi ano. Incluso llegué a rasurar los pelos de mi panocha frente a él. Por suerte, a mi hijo ya no parecía ...