1. Qué iba a saber yo (5) En el gimnasio


    Fecha: 27/08/2026, Categorías: Gays Autor: Bartowski, Fuente: TodoRelatos

    ... hablando. No te vayas ¿eh? -
    
    Me dio unas palmaditas en el hombro al pasar junto a mí.
    
    – Tranqui, aquí te espero-
    
    Escuché de fondo cómo empezaba a correr el agua de la ducha y me quedé con la mente en blanco, mirando al suelo. Me sentía agotado emocionalmente.
    
    Terminé de secar mis lágrimas y sonar mi nariz con el pañuelo de John. Le había dicho que le contaría lo que me pasaba, pero no estaba seguro de si debía ser la verdad. Tal vez no era el adecuado… pero si no era él ¿entonces quién?
    
    Decidí que contaría lo que había pasado, pero sin mencionar a Henry, ni que me había enamorado de un profesor.
    
    Pese a todo, me vendría bien desfogarme.
    
    Seguían rondando esos pensamientos, intentando decidir cuál era la mejor opción, cuando me asaltó a la mente la imagen del miembro de John. Mi mirada se desvió hacia sus calzoncillos, colgados en la percha. Un morbo antes desconocido para mí recorrió mi cuerpo. No lo había hecho antes, pero gracias a Henry sabía que me gustaba el olor masculino que desprendía un rabo. Era una oportunidad de saber y sentir el aroma de su paquete.
    
    Miré hacía la cortina de las duchas y aún se escuchaba el ruido del agua caer. “Solo será un momento. Cogerlos, olerlos y dejarlos en su sitio” pensé.
    
    Nervioso, tragué saliva y me levanté, ya empalmado, a cogerlos.
    
    Una vez en mis manos, pude notar que seguían calientes, húmedos y con algún que otro pelo púbico.
    
    Cargado de morbo, me los llevé a la nariz por la parte donde había estado ...
    ... descansado su miembro. Inspiré con fuerza, y me azotó un aroma indescriptible.
    
    Era una mezcla entre polla sudada, ese meo que se queda cuando no sacudes bien, olor a huevos y a sexo sin soltar
    
    La esencia de su hombría impregnada en aquellos calzoncillos de algodón, que no se parecía nada a la de Henry.
    
    No sentía que pudiera cansarme de tener aquellos calzoncillos azul marino en la cara.
    
    Por un momento, me sentía feliz.
    
    Por un momento largo, aquella bofetada de perfume de macho me había hecho quitarme de la cabeza a Henry.
    
    Por suerte, la tensión que sentía en ese momento por ser atrapado hizo que me diera cuenta de que ya no se escuchaba el agua caer.
    
    Me apresuré a dejarlos en el mismo sitio en el que estaban, aunque no recordaba bien cuál era la percha.
    
    Supuse que no sería un detalle del que se acordaría John.
    
    Lo que no tenía ni idea era de cómo iba a disimular mi erección con solo mi toalla alrededor de la cintura.
    
    Me senté como pude, de piernas cruzadas, y me incliné hacía delante apoyando los brazos sobre mi paquete.
    
    -Que bien sienta una ducha después de hacer ejercicio, joder- Dijo, saliendo de allí todavía húmedo y con la toalla alrededor de la cintura, como yo. John, de por sí, ya marcaba paquete con aquella tela tan escasa, pero el gesto que hizo lo hacía aún más evidente. Dirigiéndose hacia su bolsa deportiva, se tocó varias veces el rabo por encima de la tolla con total naturalidad, para terminar de secarlo. Sonreí para mí, disfrutando ...
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