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Qué iba a saber yo (5) En el gimnasio
Fecha: 27/08/2026, Categorías: Gays Autor: Bartowski, Fuente: TodoRelatos
... apoyó contra la pared. - ¿Pero porque tú no querías ir más allá, no? – preguntó tímido, mientras se frotaba la nariz. - Él… - Me empezó a temblar la voz – Él solo me ha utilizado como un agujero donde desahogarse ¿Vale? – - Entiendo, no hace falta que… - empezó a decir John, pero le interrumpí, incapaz de detenerme. Era como si una fuerza superior a mí quisiera quitarme ese peso de encima. Necesitaba compartirlo, con pelos y señales. - Hace que me arrodille delante de él, se saca la polla y hace que se la mame hasta que se corre en mi boca. Solo me quiere para eso. Para nada más. – Finalmente lo solté a bocajarro. La cara de John era un poema. La vergüenza me sobrevino, aunque mi propio rabo se había animado al recordar esas escenas con Henry. - ¿Y tragabas? - Preguntó rascándose los huevos. No pude evitar observar que su miembro también estaba cobrando vida. Me di cuenta que John me había pillado mirando su bulto y, sonrojado, me dijo: - Esto… Hace tres meses que me divorcié, y desde entonces no mojo el churro – puso cara de circunstancia – Y joder, por como lo has contado, me he puesto cachondo. Lo siento – Se excusó. No quería romper el ambiente de colegueo que habíamos creado, así que, tocándome el paquete, le solté: —Yo estoy igual que tú. Al contártelo lo he revivido y… no veas, je, je. Se hizo el silencio entre nosotros por un momento. -Olvida la pregunta, no venía a cuento- Soltó con timidez. -No, está bien, no pasa nada. He ...
... sido yo que me he pasado de explícito – -No sé en qué estaba pensando… – esbozó media sonrisa, nervioso. Yo le miré con gesto divertido - Me lo puedo imaginar- y solté una risa. Me dio un puñetazo amistoso en el hombro - Qué capullín estás hecho. – Luego me miró a los ojos, volviendo a la seriedad de antes. - ¿Y qué piensas hacer con el tío ese? No puedes dejar que te trate así- - No lo sé…- Agaché la mirada- No todo es tan malo ¿Sabes? Él me gusta. – Me reprochó con la mirada. - Si sigues así, te acabará haciendo más daño- me dio un toque con el dedo en el pecho, justo donde está el corazón. – No confundas el amor con el deseo, cuando él solo quiere sexo- Asentí, encogiéndome en mi mismo – Lo sé… no lo confundo. De verdad, estoy enamorado- Resopló, tal vez para evitar discutir conmigo. -Pero esto ya depende de ti – Me pasó el brazo de nuevo por mis hombros, viéndome alicaído. – Yo voy a estar aquí para escucharte y apoyarte siempre que lo necesites- Y me aplastó contra su pecho. - Gra-gracias… -Le correspondí el abrazo, apoyando mi cabeza en su pecho peludo e inspirando su aroma reconfortante. – Cuando nos separamos, John se apoyó en la pared, mirando al frente, espatarrado y con una mano cogiendo su falo por encima de la toalla. No tenía nada más que añadir, así que me coloqué igual que él. De vez en cuando lo miraba de reojo, aprovechando para fijarme en su miembro, grande y grueso, que se intuía debajo de la toalla. Nos ...