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Mi vida en incesto – Cap. 3.2 – La complicidad de la noche y la cama de mi hijo
Fecha: 28/08/2026, Categorías: Dominación / BDSM Incesto Infidelidad Autor: IncestAnalia1423, Fuente: SexoSinTabues30
Mi vida en incesto – Cap. 3.2 – La complicidad de la noche y la cama de mi hijo Antes que nada quiero pedirles perdón por no haber vuelto a publicar en tanto tiempo, pero realmente estuve con mucho trabajo y recién ahora me pude hacer un tiempo para seguir contándoles mi historia. Dicho esto, continúo. Mi marido hacía varios años que por las tensiones propias de administrar y manejar la empresa que teníamos, una fábrica de pastas, tomaba pastillas para dormir, Clonazepam, que con el correr del tiempo, fue incrementando la dosis, ya que esas pastillas actúan por acumulación pero también generan acostumbramiento en el cuerpo, por lo que con el correr de los años, la dosis de su medicación se fue incrementando. Y como cada noche, antes de acostarse, tomó su medicación y media hora después, literalmente, mi esposo parecía un muerto, ya que no se despertaba por nada del mundo. Y esa noche no fue la excepción. Tomó su pastilla y al llegar a la habitación, donde yo ya estaba acostada, me dio un beso en la mejilla y se acostó a mi lado en nuestra cama matrimonial. Pero en mi mente no dejaban de dar vuelta los recuerdos de todo lo que habíamos pasado durante el día, reviviendo cada sensación de mi cuerpo al sentir la pija de mi hijo en el interior de mi conchita y de mi culo, su semen derramado en mi útero y en mis intestinos, dónde sus espermatozoides nadaban en mi interior buscando un óvulo que fecundar. Todo ello hacía que en vez de contar ovejitas contaba las ...
... embestidas generadas entre el vientre de mi hijo y mi cuerpo con lo que claramente mi vagina comenzó a llenarse de flujo mojando mi tanga. La calentura que se gestaba entre mis ovarios y mi útero terminó por invadir todo mi cuerpo. Sabía perfectamente lo que necesitaba, sentir la pija de mi hijo llenando con su semilla mi interior. En la penumbra de la noche mi marido descansaba sin saber lo que su esposa necesitaba. Me levanté, muy despacio abrí la puerta de mi habitación. El rechinar de las bisagras mezclado con la adrenalina que sentía por lo que estaba por realizar, casi me dan un paro cardíaco. Volteé la cabeza para ver a mi esposo, pero su pesado sueño e inmutabilidad me dieron cierta calma. Aún así, la mezcla de nervios con la excitación que sentía, generaban que mi cuerpo no deje de temblar. Cerré la puerta detrás de mí muy lentamente y me quedé esperando cualquier respuesta por parte de mi esposo. Pero al no percibir ninguna reacción por su parte, di los 2 pasos que me separaban de la puerta de la habitación de mi hijo, abriéndola y metiéndome dentro de ella como si fuera un ladrón que se escabulle para robar el tesoro que desea. Ya dentro de la habitación de mi hijo y con la oscuridad como cómplice me acerqué a su cama dónde puede distinguir su silueta bajo la sábana y escuchar su pausada y tranquila respiración. Lentamente descubrí su cuerpo y para mi sorpresa se encontraba durmiendo desnudo. Rápidamente me despojé de mi tanga colocándola en la mesita de luz ...