-
Una pampeana se fue y otra llega: Pato - 2
Fecha: 28/08/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: El Negro, Fuente: TodoRelatos
... duda. Alejo: ¿qué vas a hacer si te dan ganas de garchar, esas inaguantables? Pato: soy una mina muy regular, supongo que eso va a suceder después de volver acá. Eso lo imagino si hago cálculos sobre las fechas, claro. Amontonamos las bandejas que nos habían traído, dejamos las latas vacía sobre el mueble y nos volvimos a la cama. Extendió su brazo y movió el interruptor de las luces para que el ambiente se volviese casi oscuro, apenas había una luz azul que iluminaba levemente el lugar. Nos quedaba apenas una hora y media para liberar la habitación, y había que aprovecharlo; nos hicimos unos mimos, una caricias y lentamente fuimos recuperando temperatura. Pato: déjame subirme y llevar el ritmo. Me recosté en la cama, apoyé la cabeza en la almohada y la dejé hacer. Se ubicó a horcajadas sobre mí, dándome la espalda, jugó un poco para que mi verga retomara tamaño y cuando lo logró, se la ubicó en la entrada de la concha. Empezó el vaivén de manera lenta, para que no se saliera de la cueva, cuando se amoldó a la posición, se inclinó apenas y tomándome de los tobillos, empezó a acelerar los movimientos. Brotaron los primeros gemidos de sus labios, notaba como se rozaban sus labios vaginales contra mi ingle y se sacudía cada vez más intensamente y los gemidos se fueron transformando en gritos leves primero y más fuertes luego, a medida que el orgasmo se acercaba. Pato: por favor!! Que placer!! Me vengo, me vengo!! Sentí como le latían los labios de la concha, ...
... como trataba de apretar los músculos de su cuerpo para no dejarme salir de su interior hasta que ya no pudo aguantar más y tirándose hacia adelante llegó al final. Ese movimiento me provocó algo de dolor y me hizo sentarme para que no haya más dolor. Exploté. Llenándole la concha de leche de manera brutal, me costó entender como después de varios encuentros aún pudo sacarme tanta leche. Pato: no paro de acabar, como dura este polvo!!! - dijo mientras bajaba la intensidad de movimientos pero no de espasmos vaginales. Unos minutos después, se bajó y cayó rendida a mi lado. No podía reponerse y yo tampoco, estaba agotado. Pato: nenito, esto fue genial. Tres orgasmos seguidos, demasiado para un solo día. Quiero que sepas algo, me encantó garchar con vos, no tendrás la súper verga, pero me dejó más que contenta y satisfecha. Una duchita y a casa. Alejo: suerte la tuya, yo tengo que trabajar… Pato: enfermate y veni al depto. Te voy a dejar dormir tranquilo. Me reí de su ocurrencia, nos fuimos a la ducha, nos bañamos y después buscamos nuestras ropas para vestirnos y volver. Sacó del bolso de mano un brassier negro, una tanga a juego, se los puso y comenzó a vestirse mientras yo hacía lo mismo. Sonó el teléfono de la habitación avisando que el turno ya terminaba y debíamos abandonar el lugar. Ella subió al auto, mientras yo abría el portón para salir, cuando enfrentamos la barrera de salida, la misma mujer que nos recibió indicó el importe a abonar por el servicio ...