1. La vida… (7)


    Fecha: 31/08/2026, Categorías: Gays Autor: ozkar55, Fuente: SexoSinTabues30

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    Este relato es solo una parte de una historia mayor. Si no ha leído las partes anteriores a esta, y le interesa mantener la secuencia cronológica y la integridad de la historia, puede buscar la primera parte (https://sexosintabues30.com/relatos-eroticos/gays/la-vida-1/) en mi perfil, y comenzar desde allí.
    
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    (7ma. parte)
    
    Joaco me miró y me dijo “¿Te animás a aguantar un buen empujón? El último, te juro que con eso te va a entrar entera”.
    
    Había dado mi palabra a cambio de mis bolitas, así que dije “Sí, dale”, aunque temblaba de miedo.
    
    “Afirmate bien y aguanta el envión para no caernos”, me aconsejó.
    
    Estaba bastante incomodo, mas cuando él se hecho sobre mi y cargué con todo su peso. Mis piernas y brazos pedían por favor un alivio. Me tomó de los hombros con sus manos y se acomodó buscando la posición ideal; en un momento lo sentí que detuvo su acomodo, tomó aire y comenzó a mover sus caderas, apartándolas de mis nalgas; fue una sensación rara sentir como su pija abandonaba mi culo suavemente. “¿Por qué me la saca…?”, pensé, “¿No me la iba a meter entera…?”. Entonces tensó su cuerpo, sus dedos se clavaron en mis hombros y un fuerte caderazo impulsó su pija, como un ariete, nuevamente dentro mio.
    
    “¡Aaahhhyyyyyy!”, no pude evitar el fuerte quejido.
    
    Sentí algunas risas desde los muchachos, pero no tuve tiempo de pensar en ellas, cuando ya sus caderas se ...
    ... apartaban otra vez de mis nalgas y embestían de retorno hacia ellas.
    
    “¡¡Aaaaahhhyyyyyyyyyyy!!”, exclamé.
    
    Más risas y algún comentario que sentí sin escuchar realmente, tratando que no nos cayéramos.
    
    Desde mi culo me llegaba el dolor de esas embestidas, pero trataba de poner toda mi concentración en el esfuerzo que realizaban mis brazos y piernas, fuente de mi mayor preocupación en esos instantes.
    
    Las caderas de Joaco se alejaron nuevamente, sentí la fricción que produjo su pija al retroceder velozmente en mi culo, pero antes que pudiera pensar realmente en eso el movimiento se invirtió y un caderazo mucho más fuerte que los anteriores me sacudió.
    
    “¡¡Aaaaaaaaaaayyyyyyyyyyyyyyyy!!”, grité contenidamente.
    
    “¡La está sintiendo lindo!”, exclamó Juanjo. “¡Sí, hasta en el alma la siente!”, acotó uno de los gemelos. “¡Le va a salir por la boca, jajajaj!”, aprobó el otro gemelo.
    
    “¡Yo quiero ver como le entró!” dijo pedro. Luego del último empujón, Joaco se había mantenido inmóvil, pegado a mi y yo estaba sosteniendo todo su peso. Desde detrás nuestro, escuché otra vez a Pedro “¡¡Uhhh, entró toda!! ¡¡Hasta las toscas, chofer!! ¡Mirá, javi!”
    
    “¡A ver, correte que no vemos, boludo!” sentí exclamar a los demás. Entonces intervino Javi, “¡¡Salgan que quiero ver!!”. Luego de unos instantes de silencio, agregó “¡Ahora sí, se le fue hasta las bolas!”. Sentí una mano que tomaba mis bolitas y las movía levemente hacia atrás, rozando con el cuerpo de Joaco, mientras Javi decía ...
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