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Cuando sacó finalmente toda su verga de mi culo, se apoderó de mí, la rara sensación de haber sido usado.
Fecha: 02/09/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Transexuales Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30
... nalgas, además ya las fotos de las chicas no me llamaban tanto la atención, como el ver y sentir entre mis manos su erecta verga, aparte de eso, ya me había comenzado a preguntarme a mí mimo, si yo era marica, ya que en ocasiones cuando veía a una de esas chicas en las fotos me ponía a imaginarse que él era una de ellas. Por lo que, en ese momento, calmadamente el viejo se bajó tanto los pantalones como sus interiores, luego se los quitó completamente, y en mi rostro vio, una gran sonrisa de satisfacción. Tomó asiento en la cama, y suavemente comenzó a pasar sus dedos por sobre sus nalgas, lenta y suavemente, con toda su calma continúo acariciando mis paradas nalgas, hasta que, de la misma manera suave, y constante, continúo presionando sus dedos entre la unión de mis nalgas. Lo que, en cierta forma, y manera me di cuenta de que me estaba agradando bastante, casi como un susurró me pidió que abriese un poco mis piernas, lo que cuando terminé de hacerlo, continué sintiendo la yema de sus dedos entre mis nalgas, hasta que llegó a donde debía llegar, a todo el centro del medio del hueco de mi apretado culito. En ese instante di un pequeño respingo, cuando sus dedos me comenzaron a tocar más profundamente, a medida que él me penetraba con sus dedos, por mi parte comencé a masturbarme, y cuando sentí sus dedos acariciando y penetrando mi esfínter, sin poder controlarme finalmente me vine, en esos momentos se detuvo, le dio una suave nalgada y me dijo que nos veríamos al día ...
... siguiente. Yo estaba tan deseoso de que él me volviera a acariciar mis nalgas, que al día siguiente después de que salí del instituto, me dirigí directamente a su negocio, como de costumbre, pasé a la tras tienda, y de inmediato me quité toda mi ropa. Por no dejar mientras lo esperaba comencé a ojear unas nuevas revistas, en las que cuando se di cuenta, se trataba de chicos con tetas, algunos vestidos de mujer, pero a los que en su mayoría otro hombre se encontraba tras ellos empujándole la verga. Esas imágenes capturaron toda mi atención, luego un corto tiempo después, le confesé al dueño de la tienda, mi deseo ser una de esas chicas, a las que le empujaban esas vergas, pero, en ese momento al él entrar a la tras tienda, dejé de ver las fotos, no quería que se diera cuenta que las estaba viendo. Al pararse a mi lado, me puse de pie, y de momento me dieron ganas de darle un abrazo, y de inmediato, como yo ya me encontraba completamente desnudito el viejo comenzó a toquetear y acariciar suavemente todo mi culito, lo que a mí me agradó mucho. El viejo tomó asiento en la cama, yo me coloqué de espaldas a él, abriendo ligeramente mis piernas, y mostrándole todo mi apretado culito, el cual él seguía acariciando, tal y como lo había estado haciendo el día anterior, solo que cuando comencé a masturbarme, de manera suave, y colocando una de sus manos sobre la mía impidió que continuase haciéndome yo mismo la paja. Justo en ese instante al voltear a verlo, me di cuenta de que ya él tenía ...