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Presa escurridiza - Cap 8
Fecha: 03/09/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: tripleG, Fuente: TodoRelatos
... que era. Era temprano, pero ya había unos cuantos hombres yendo y viniendo. Kimberley sentía todas las miradas clavadas en ella cuando se alzó la mochila y se dirigió al salón. Abrió las puertas de batiente y entró. Dentro parecía aún más como algo salido de una vieja película del oeste; pisos de madera, cubiertos de serrín, mesas y sillas de madera maciza, una barra con adornos y una escalera de madera normal que conducía a la segunda planta. Había un camarero detrás de la barra, limpiando vasos. Era un individuo corpulento, mofletudo, calvo por arriba, con una franja corta de pelo oscuro por los lados. Le echó un vistazo rápido al entrar y saludó con la cabeza. Kimberley echó un rápido vistazo alrededor. No parecía haber nadie más en aquel momento. "Buenos días", sonrió al camarero cuando se le acercó. "Me gustaría conseguir una habitación, por favor." "¿La querría ahora?" el camarero la miró. "¿Y quién es usted?" "Compruébelo usted mismo." Kimberley volvió la cabeza orientando hacia él el chip implantado en su oído. Metió la mano bajo la barra y sacó un dispositivo idéntico al que Lane le había mostrado. Apuntó hacia ella. "Está bien ... ¿Chica-elfo? ¿He dicho algo gracioso, señorita?" "Oh..." Kimberley agitó la mano mientras intentaba sofocar un ataque de risa. No estaba muy segura del protocolo para identificarse allí, y se le acababa de ocurrir que había estado tocando "de oído". "No, no ... es solo que se me acaba de ocurrir algo." "Muy bien". El ...
... camarero se encogió de hombros. "Tenemos un par de habitaciones disponibles, todas en la parte posterior. ¿Va a querer algo más?" "¿Todas las habitaciones tienen cuarto de baño? " "Sí. Pero no es gran cosa, sólo inodoro, lavabo y ducha." "Bastará." Kimberley miró a su alrededor. "¿Hay algún lugar por aquí donde pueda desayunar?" "Aquí mismo, señorita" El camarero señaló con el pulgar por encima del hombro. "Tenemos una cocina en la parte trasera. Nada del otro mundo. Servimos huevos, tortas, jamón, tocino, salchichas, café y zumo de naranja.” Kimberley sofocó un nuevo impulso de preguntar si ese era el menú para todo el día. "¡Fantástico!", sonrió. "Me gusta mucho todo eso, por favor. ¿Puedo tomarlo aquí? ", Indicó las mesas vacías. "Sí. O podemos subirlo a su habitación." "No, aquí estará bien." No estaría bien para empezar la leyenda de la Chica-elfo desayunar sin ser vista, en su cuarto, ¿verdad? Esa ducha de agua caliente tendría que esperar."¿Puedo sentarme en algún sitio?" "Elija la mesa", se encogió de hombros el camarero. "Mandaré a alguien a que le tome nota. Aquí tiene la llave. Habitación 4." Kimberley vio una máquina de café detrás de la barra. "¿Le importa que tome una taza de eso ahora?", preguntó, apuntando hacia ella. Era un buen café, fuerte y caliente. Kimberley lo saboreó sentada de espaldas contra una esquina, la mochila en el suelo junto a ella. Estaba disfrutando. Después del desayuno se asearía, se pondría la ropa limpia que ...