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Presa escurridiza - Cap 8
Fecha: 03/09/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: tripleG, Fuente: TodoRelatos
... llevaba en la mochila y se daría una vuelta por el lugar, más por dejarse ver que por otra cosa, pero tenía interés en echarle un vistazo a aquel establo. "¿Qué desearía, señorita?" Kimberley alzó la vista. ¿Esta era la camarera? Bueno, tenía un lápiz y un cuaderno de notas, así que debía de ser la camarera, aunque Kimberley nunca había visto a ninguna vestida así. La mujer era de edad y estatura similares a Kimberley, pelo largo y oscuro. Vestía una falda negra muy corta, un delantal con volantes y babero blanco y zapatos negros de tacón bajo. Aparte del collar de cuero negro alrededor del cuello y las correas de cuero a juego alrededor de las muñecas y tobillos, eso era todo. El delantal apenas le cubría los pezones, y no tenía etiqueta con su nombre. "Ah ... discúlpame por mirar", dijo Kimberley al cabo de un rato. La camarera sonrió. "No hay problema", respondió ella. "Se supone que los clientes van a mirar... pero por lo general aquí son hombres. ¿Qué desearía, señorita?" Kimberley estaba a mitad de su desayuno ... dos huevos, cocidos levemente, una pequeña pila de tortas, una loncha de jamón y unas deliciosas salchichas... cuando entraron los dos primeros clientes. Se enderezó en su asiento al darse cuenta de que eran Jack y Ralphie, dos de los cuatro hombres que habían capturado a Bárbara anoche. ¿Qué estaban haciendo aquí? Sofocó una breve oleada de pánico. No podían haberla seguido hasta aquí, y de todos modos, aquella era una zona segura. Jack y Ralphie ...
... se sentaron en una mesa cerca de la puerta y se quedaron mirándola, incluso mientras se tomaban la comida. Al principio, resultaba incómoda para Kimberley aquella atención, pero se las arregló para no demostrarlo. Las cosas eran diferentes aquí, y de todos modos, a la Chica-elfo no le importaban aquellas miradas. Entraron algunos otros hombres, notaron su presencia, y se sentaron frente a ella. Ninguno de ellos se sentó cerca. Aquello le resultó divertido a Kimberley al cabo de un rato. Todos estaban sentados frente a ella, mirándola fijamente, pero el más cercano estaba por lo menos a diez pies de distancia (unos 3 metros) y ninguno de ellos parecía dispuesto a acercarse más. En el bosque habrían estado todos encima de ella, así que, ¿qué era lo que se les detenía aquí? Hizo una seña a la camarera para pedir otra taza de café. No quería más café, pero necesitaba una excusa para quedarse un poco más de tiempo. Aquello resultaba interesante. Empezó a cruzar su mirada con la de cada hombre, por turnos, sonriendo amablemente. Ninguno de ellos se levantó para acercarse a ella. Dio largas a su café, esperando a ver qué pasaba. Confiaba en que si algo tenía que ocurrir sucedería pronto. Tras tres tazas de café no sería capaz de quedarse allí sentada mucho tiempo. Fue un poco decepcionante que fuera Ralphie el que finalmente apartara la silla, se levantara y se acercara a ella. Tenía una sonrisa desagradable en el rostro, y Kimberley decidió que no le gustaba. "Entonces..." ...