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Mi madre. Capítulo 10. Amanecer agitado
Fecha: 03/09/2026, Categorías: Incesto Autor: GrouchoMarx72, Fuente: TodoRelatos
Lo prometido es deuda, y yo le había prometido a mi madre que volvería al bar de carretera donde paramos a la venida, a borrar su número de móvil del baño de los tíos. Así que a la mañana siguiente me desperté más o menos temprano, me despedí de mi mamaíta con un beso en la boca, breve, y salí de casa. Durante la tarde noche del día anterior habían llegado no menos de 20 mensajes de salidos viciosos mandando fotos de sus pollas y frases muy cerdas al móvil de mi madre. Ella, que está hecha para el juego, a pesar de que al principio se enfadó mucho conmigo, le fue haciendo gracia la historia y la verdad es que no había borrado ninguno, así que el WhatsApp del móvil de mi madre era una verbena de fotos de pollas y mensajes calientes, llamándola de todo. No quiero ni pensar lo que pasará si mi padre algún día lo ve. Ella, tras nuestro habitual polvo de la noche, y tumbada junto a mí, había incluso contestado a algunos de esos cerdos para saber algo más de ellos. Obviamente, para responder, había elegido las mejores pollas y los mensajes más picantes. Verla así de salida me daba mucho morbo. Mi madre tonteando con salidos, desconocidos, con los que se intercambiaba fotos de pollas, tetas, braguitas… No sabía cómo podría acabar eso, pero la verdad es que nos estaba gustando a los dos. Aun así, yo me había comprometido a ir a borrar su móvil del baño del bar ése y a eso salí por la mañana temprano. No estaba cerca, la verdad, poco más de una hora. Y me aburrí tanto en el ...
... trayecto, que aquella tontería del móvil dejó de parecerme una buena idea. Llegué al sitio, pedí un café y acodado en la barra miré alrededor, por si por casualidad reconocía al camionero que se había follado a mi madre el día anterior. No lo ví. En general, había poca gente. Terminé el café y me fui al baño, al mismo baño en el que había escrito el nombre y el móvil de mi madre. Sonreí al ver que, alrededor de mi mensaje, habían escrito varias lindezas dedicadas a ella. “Carmen, puta”, “zorra asquerosa, te vamos a reventar”, “trágate mi lefa, puta”… Saqué una foto por si a mi madre le hacía ilusión ver cómo “inspiraba” a los tíos y, con el mismo rotulador que escribí, borré todo meticulosamente. Casualmente, justo al terminar, zumbó mi móvil. Era un mensaje, precisamente de mi madre. Sonreí con la casualidad. Decía esto:”no tardes mucho en volver, que seguro que vas a disfrutar”. Sonreí más, pues imaginé que mi madre me esperaba para darnos un buen revolcón mañanero. Con esa idea volví al coche y enfilé el camino de vuelta a casa, un poco más rápido que a la ida, obviamente, porque tenía entre ceja y ceja el mensaje que me acababa de mandar mi madre. Una hora después, ya estaba llegando a la urbanización y aparcando el coche en el garaje con cierta impaciencia. Me planté delante de la puerta de casa bajando ya la cremallera de mi pantalón, con mi polla ya medio morcillona. Al abrir la puerta, me pareció oír unos ruidos un poco desconcertantes. No era lo que me esperaba. Me puse ...