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Mi madre. Capítulo 10. Amanecer agitado
Fecha: 03/09/2026, Categorías: Incesto Autor: GrouchoMarx72, Fuente: TodoRelatos
... pollo y las gotas de sudor caían sobre el cuerpo de mi madre, haciendo brillar su piel. El otro tipo era más joven (no llegaría a los 30) y más delgado. Éste estaba entre las piernas de mi madre, de rodillas sobre la cama, encajado a ella y follándosela. Las piernas de mi madre se enlazaban en su espalda. Él la sujetaba de las caderas, para asegurar una buena penetración. Esa escena me dejó paralizado, sin aliento y al borde del mareo. Uno bombeaba su coño, el otro su boca. La cama temblaba y el cuerpo de mi madre iba y venía loco con las embestidas, con sus enormes tetas yendo y viniendo, algo caídas a los lados, y sus muslos temblando al ritmo. Cuando me recobré, solo pude, como un autómata, dejar caer los pantalones hasta mis tobillos y agarrar mi polla para empezar a pajearme. Con la otra mano empujé la puerta para que se abriera del todo. El panorama quedó entonces a mi vista, completo. Dos hombres desconocidos follándose a mi madre en la cama de matrimonio de mis padres mientras yo, su hijo, contemplaba la escena pajeando mi polla cada vez más dura. Los dos hombres no tardaron en darse cuenta de mi presencia. “Mira, Charly, creo que ha llegado su hijo”, dijo el hombre mayor al joven. El tal Charly se giró a mirarme. Me vio con la polla en la mano. Habló con voz de vicio: “y parece que le gusta lo que ve.” Y ya dirigiéndose a mí: “¿Te gusta cómo nos follamos a tu madre?, ¿quieres participar?”. Mi madre al oir esto, se sacó la polla del mayor de la boca y se incorporó ...
... para ver. Me vio en la puerta, pantalones bajados y polla en mano, y sonrió. Era una sonrisa rota de placer, de vicio, como poseída… A pesar de la follada que le estaba metiendo Charly, consiguió hablarme, entrecortada por las embestidas: “Hola, cielo, ¿qué tal? Menos mal que has vuelto a tiempo.” Hizo una pausa para resoplar y gemir (la polla de Charly le estaba encharcando el coño y la tenía a mil). “¿Ves cómo sí puedo con dos a la vez?”, acertó a decir. La frase me llevó, no sin cierto esfuerzo, a la conversación de la noche anterior en esa misma cama, a raíz de los mensajes de móvil. Yo la reté, como siempre medio en broma, a que no se atrevería a quedar con dos de los tíos que le habían mandado mensajes, y ella me respondió riendo que con dos y con los que hiciera falta. Y tras eso, me dio un sonoro morreo. Lo que no esperaba yo era que lo hiciera, y que además lo hiciera ya a la mañana siguiente. Esta ensoñación quedó súbitamente cortada cuando ví cómo mi madre se movía para cambiar de lado, de tal manera que ahora su cabeza quedaba colgando frente a la polla de Charly y su coño quedaba ofrecido al viejo gordo. Antes de dejarse follar la boca por Charly, me dijo: “únete cuando quieras, hijo mío. Tengo para los tres”. El tipo mayor se rió malévolamente: “mira la puta de Carmen, que se ofrece también a su hijo para que se la folle. ¡Qué zorra eres!”. Y diciendo esto, escupió sobre el coño de mi madre y le clavó su polla gorda. Mi madre chilló al sentirla dentro de ...