1. Lo que una hace para… ¿salir adelante? (parte 2)


    Fecha: 03/09/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Dalia Roman, Fuente: CuentoRelatos

    ... boca, mis labios se mojaban con su saliva, mientras escuchaba como me llamaba "putita fácil".
    
    -Jajaja lo sabía… todas las niñas ricas son unas putas y fáciles, tan solo mírate estas bien mojadita, vamos… abre esos ojitos tan chulos que tienes…
    
    Sentía asco, pena, miedo y confusión por la situación, pues aún que yo negaba con la cabeza aquellas afirmaciones del taxista, se contradecía lo que sentía con lo que mi cuerpo mostraba, yo no abrí los ojos hasta que el muy hijo de puta me apretó mi vagina con su enorme mano, sentía como la apachurraba y retorcía, sentía como si la quisiese arrancar de mi ser, abrí los ojos con enojo y miedo mientras intentaba ahogar mis gritos de dolor y asco.
    
    Cuando el vio que abrí mis ojos el muy cabron escupió en mi cara, un escupitajo fuerte y denso que impactó en mi mejilla y parte de mi párpado, giré mi cabeza por la repulsión que sentí, sentía su escupitajo deslizándose por mi cara hasta que llego a mi pelo, no se por que me escupió, bueno tal vez si… porque podía… así de simple, quería marcar dominio y poder sobre mi, quería que yo supiese que era una inútil que no se podría defender… tenía razón.
    
    Cuando lo mire a los ojos con miedo el dejo de apretar mi vagina, al soltarla sentía las palpitaciones y el ardor en mi zona íntima… sentía el ardor de aquella zona tan sensible y delicada que debía ser tratada con amor y respeto… el taxista se acercó y me miró más de cerca a los ojos.
    
    -Mira que ojazos tienes… ¿sabes por qué te ...
    ... pedí que los abrieras? Bueno… por qué quiero ver tu mirada cuando haga ESTO!!!
    
    Mis ojos se abrieron de par en par, estaban llenos de terror y asco, no pude evitar soltar un gemido pues ese hombre… ese monstruo me había penetrado de una sola embestida, sentí su pene estirando y abriéndose paso dentro de mi… lo describiría como cuando intentas ponerte un zapato muy apretado, con las agujetas atadas al máximo y le dé un solo intento rápido y preciso te lo pones a la fuerza… así sentí yo… yo era el zapato…
    
    Soltaba más lágrimas mientras trataba de no vomitar del asco, su mirada y la mía se encontraron, mientras miraba los ojos de aquel desgraciado, sentía como el cabron disfrutaba de mi cuerpo, yo suplicaba que todo se acabase, estaba adolorida de mis muñecas pues me las seguía apretando, incline mi cabeza hacia arriba quería evitar verlo más mientras sentía sus embestidas llenas de vigor de deseos hacia mi, escuchaba sus gemidos de placer al usarme, sentía su respiración en mi cuello, una vez con la cabeza inclinada vi por la ventana el cielo, miraba las nubes pasar mientras trataba de no escuchar los gemidos de animal de aquel hombre.
    
    Estire una mano pues soltó mis muñecas para tocar mis pechos mientras me embestía con más fuerza y el coche chillaba por sus movimientos, por “accidente” o tal vez por un deseo de libertad, tire de la palanca y la puerta del taxi se abrió, todo mi mundo se paró cuando sentí el aire en mi cabeza, una sensación de libertad, cerré mis ojos ...
«1234...»