1. Mi Tía, Mi Estrella del Porno Personal


    Fecha: 06/09/2026, Categorías: Incesto Autor: el Bardo, Fuente: TodoRelatos

    ... gritar como perra, era esa” se dijo Valentina, sonriendo, hasta que sus ojos se abrieron en par.
    
    -¡OOOOOOHHHHHH!
    
    Todo sucedió demasiado rápido. Primero, sintió un fuerte calor en su interior, su sobrino se había corrido dentro... una espesa y contundente lefa la estaba llenando, segundo, dejó de sentir ese pulgar en su culo y luego sintió un par de dedos en su vagina listos y dispuestos a pajearla, pero apenas los sintió, ella también se corrió, volviendo a manchar esas sabanas. Era cosa de tiempo y un ligero movimiento para que se corriera, ella lo sabía, pero no podía creer la enorme cantidad de lefa que su sobrino le estaba soltando en el interior, es que no paraba. Nunca le habían descargado tanto adentro y eso que había hecho muchos creampies en su vida pornográfica.
    
    -T-Tía... quiero salir...
    
    -S-Sale, bebé... sale...
    
    -No me suelta -Eso hizo que su orejas se pusieron el doble de rojas de la vergüenza- ¿Tanto le gustó mi tranca, tía?
    
    -I-In-Insolente...
    
    “No lo puedo creer... no puedo creer que me haya hecho correr dos veces... mi vagina tiembla... parece más suelta que elástico de calzón usado” se decía Valentina.
    
    Sacó su pene, lo azotó contra sus contundentes cachetes un par de veces y su cuerpo se vino encima de ella, posando su rostro junto al de ella. Sus respiraciones eran muy agitadas y ambos sudaban como condenados. No supo mucho más, porque sus ojos comenzaron a entrecerrase y los de él también, solamente supo que se durmió encima de ella y, ...
    ... cuando amaneció, se encontró con que era ella quien estaba encima de él y con sus enormes tetas en su cuello. Ambos desnudos ¿qué había pasado con su camisola? No recordaba habérsela sacado.
    
    ***
    
    Se movió con cuidado, él resoplaba mientras dormía profundamente. Al bajarse de la cama notó con cierto horror como esa tranca estaba como un mástil, muy parado y ella no pudo hacer más que relamerse. Pero temblaba y esta vez era de miedo. No podía creer lo que habían hecho. Salió de la habitación cuidando de no hacer ningún ruido, rescató algo de ropa desde su destruida habitación y se bañó a oscuras.
    
    Eran cerca de las once de la mañana, claramente su sobrino ya no iría a clases, la lluvia había bajado su intensidad, pero ahora hacía mucho frío. El temporal no resultó gratuito, se había ido la luz eléctrica y, cuando quiso ponerse a revisar alguna red social para ver el estado de las cosas, notó que también el internet los había abandonado e incluso la señal móvil era nefasta.
    
    Al salir de la ducha y vestirse con un ajustado jeans, solo un sostén y encima un polerón holgado con capucha, se dirigió hacia la cocina. Debió desempolvar una vieja tetera porque ante la falta de luz eléctrica el hervidor era inútil. Comenzó a preparar el desayuno, intentando disimular su vergüenza cuando mirara a los ojos a su sobrino con su cuerpo todavía temblando por la cochinada que habían hecho. Pero no pudo evitar soltar un ligero suspiro y cerrar sus ojos al recordar esas embestidas que le ...
«12...181920...23»