1. Mi Tía, Mi Estrella del Porno Personal


    Fecha: 06/09/2026, Categorías: Incesto Autor: el Bardo, Fuente: TodoRelatos

    ... desabrochó ese sostén, haciendo que esas enormes tetas se soltaran y se bambolearan con furia. Las tomó con sus manos, las movió un poco y se incorporó, sin poder dejar de ver ese erecto y bonito pene... lo escuchó soltar un suspiro al sentir como esas cálidas montañas de carne envolvían esa tranca.
    
    -¿Así? -Él asintió y Valentina se permitió esbozar una sonrisa.
    
    ¡Puf! ¡Puf! ¡Puf! ¡Puf! ¡Puf! ¡Puf! Comenzó a subir y bajar esas enormes tetas, manteniendo bien firme ese largo pene. Se sorprendió cuando, una vez que bajaba, esa punta rozó sus labios, provocándole un escalofrío que recorrió su cuerpo... sin duda todo eso no podía quedarse solamente en una paja rusa o en una Unión Soviética, como se lo pidió. Ella comenzó a soltar reiterados suspiros, sintiendo húmedo el canalillo de sus enromes tetas y un fuerte calor en su entrepierna.
    
    -¿Te gusta? Mmm... ¿cierto?
    
    -M-Mejor que en mis sueños.
    
    ¡Puf! ¡Puf! ¡Puf! ¡Puf! ¡Puf! ¡Puf! Eso último le provocó una fuerte punzada en su estómago, fue una rica sensación, mientras esa paja rusa comenzaba a aumentar su intensidad, para luego lanzar un fuerte escupitajo para humedecer todavía más la zona. Al mirar hacia arriba, con una ligera sonrisa, poco lo importó que el celular de su sobrino la estuviera apuntando y puso la mejor cara de puta. Eran fotos, que luego recibiría en su teléfono, con las cuales se masturbaría en el baño. La punta de ese pene se veía bien brillosa en esas fotos. Aumentó el ritmo, necesitaba ...
    ... más.
    
    “Está hirviendo... la quiero en la boca” se dijo Valentina, soltando un gemido, mientras su boca se hacía agua.
    
    “Por fin, por fin una rusa de estas tremendas tetas” se dijo Martín, rememorando las muchas noches que lo soñó.
    
    ¡Puf! ¡Puf! ¡Puf! ¡Puf! ¡Puf! ¡Puf! Esa paja rusa, cada vez más veloz, también era cada vez más húmeda, haciendo sonidos lascivos y provocando la sonrisa de oreja a oreja de su sobrino, quien había dejado de lado su teléfono. Ella soltaba agitados suspiros, con ese olor a pene excitado ingresando por sus narices, sintiéndose como un tiburón que huele sangre. ¿Sería así a partir de ahora? Era un escándalo... ¿y si alguien se enteraba?
    
    “¿Y quién se va a enterar? ¡Viven solos!” le dijo esa intrusiva voz en la cabeza a la mujer.
    
    -¡Aaaahhhh! -Debió abrir la boca con rapidez si no quería que sus dientes se resintieran.
    
    -¡Oooohhhh! -El muchacho soltó ese sonoro resoplido, con sus piernas algo temblando cuando le metió esa tranca en la boca a su tía.
    
    Se la metió hasta el fondo, las mejillas de la mujer se inflaron e incluso se cayó. Estaba en cuclillas y ahora estaba en el suelo, con su espalda contra el mesón de la cocina, con sus ojos cerrados. Él se le había venido encima, pero en ningún momento ella dejó de acomodar ese pene en su interior con ayuda de su lengua.
    
    ¡Glup! ¡Glup! ¡Glup! ¡Glup! ¡Glup! ¡Glup! Esa cabeza de la mujer comenzó a moverse inmediatamente para chupársela y, nuevamente, Martín tuvo serios problemas para no correrse ahí ...