1. Mi Tía, Mi Estrella del Porno Personal


    Fecha: 06/09/2026, Categorías: Incesto Autor: el Bardo, Fuente: TodoRelatos

    ... nerviosismo acercarse a un lugar especializado para ponerse esos piercing. Buscó mucho en internet y redes sociales hasta que llegó a un lugar atendido por una mujer que le produjo confianza. Creía que sería una gran noche de sexo y pasión, como cuando se conocieron, e incluso compró fina y costosa lencería para encenderlo. Pero cuando todo iba bien, él vio sus grandes tetas con esos pezones y se alejó, sorprendido y algo asqueado.
    
    -¿No te gustan? -Le había preguntado.
    
    -No, Natalia, se te ven horribles.
    
    “Ay, nunca me llamas por mi nombre”se dijo la mujer, acusando el golpe.
    
    Está demás decir que no hubo sexo esa noche. Pero ella no quiso sacarse esos piercing y hasta se encariñó con ellos, notando con cierto horror que Alfredo no se diera cuenta de cómo se traslucían cuando utilizaba bikinis en las playas que ellos acostumbraban a visitar junto a la familia de su marido. Quizás, él único que le prestó atención fue el padre de este.
    
    Se notaban, pero eran piercing pequeños... hasta que don Clemente se metió una de sus gordas tetas a la boca y sus dientes los pasaron a llevar. Soltó un gritito y pensó que le había rajado el pezón, pero afortunadamente no fue así. Era un buen momento para sacárselos, hasta que volvió un par de días después a la casa de su vecino y se encontró con que este le había comprado otros piercing, más grotescos que los anteriores. No sabía en qué estaba pensando, pero en un abrir y cerrar de ojos se encontró en ese pequeño baño del anciano, ...
    ... girando su cuerpo para verse como le quedaban esas nuevas adquisiciones.
    
    “Estos sí que llamaran la atención en la playa”se dijo Natalia, recordando que ya habían agendado una ida a Zapallar con la familia de su marido para la semana de fiestas patrias, en septiembre. En dichas fiestas, ya no se encontraba solo con su suegro, también con sus cuñados y sobrinos.
    
    -¿Huevo revuelto, pastelito? -Él, algo distraído, la miró y asintió.
    
    Natalia se colocó una gruesa bata y bajó hacia el primer piso para comenzar a prepararle el desayuno a su marido. Haciendo un rápido recuento para ese día se percató de que tendría que apurarse con el desayuno, debía llegar temprano al asilo y luego llegaría a preparar el almuerzo y después... bueno, después tendría que estar de tres y media a seis con su vecino, don Clemente. Eso la hizo tragar saliva cuando quebró esos huevos sobre el pequeño sartén.
    
    ***
    
    Soltó un sonoro suspiro mientras ingresaba al condominio conduciendo su bonito Suzuki Baleno de color azul eléctrico. Le gustaba, pero ya le estaba dando algunos problemas, lamentando no poder permitirse un nuevo vehículo en ese momento... departamento, niños, pensaba dándose razones para no pensar en otro automóvil. Dobló y se estacionó a las afueras de su casa, en uno de los dos espacios de estacionamientos. Volvió a suspirar y, girándose hacia atrás para tomar su mochila, vio esa casa rojo toscano que coronaba ese condominio, la casa donde vivía ese jovencito vecino.
    
    “Todavía no ...
«12...789...23»