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La maestra de español (2)
Fecha: 08/09/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: angelpph, Fuente: CuentoRelatos
... luego se acercó y me abrazó. Ese abrazo se sintió diferente. Fuerte. Verdadero. Y entonces, alzó su rostro hacia mí y me besó. Yo no dudé en corresponder. Fue un beso intenso, cargado de deseo. Bajé mis manos y acaricié su trasero. Creo que la tomé por sorpresa porque dio un pequeño brinco. Retiré mis manos enseguida, pero ella no se alejó. Al contrario, me abrazó por la cintura. Volví a tocarla, esta vez con más cuidado, y mi mano derecha se deslizó hasta acariciar su entrepierna por encima del pantalón. Escapó un leve gemido de sus labios… ese sonido me prendió. En respuesta, sentí cómo me apretaba los glúteos. Ese momento… fue fuego puro. Nuestros cuerpos conectaron sin necesidad de más. No me di cuenta, pero ya tenía una erección, y lo sentía todo intensamente. Justo cuando parecía que todo iba a escalar, su celular sonó. Era su hija. Le dijo que llegarían a casa a las diez. Eran ya las 9:15. Yésica: —Perdóname, me tengo que ir. Caminamos hacia la puerta que da al callejón. Antes de salir, me dio un beso corto y susurró: Yésica: —Te veo mañana en clase. No faltes, o te repruebo. Solté una risa nerviosa. Iba a ...
... acompañarla hasta afuera, pero me dijo que no era necesario. Al girarse para salir, no pude evitar fijarme nuevamente en ese trasero perfecto. Lo agarré con firmeza, sin pensar. Ella volteó y me dijo, sonriendo: Yésica: —Me puse estos por ti… espero te guste cómo me veo. Me sonrojé. Lo sé, lo sentí en la cara. Esa risa juguetona suya fue lo último que escuché antes de verla desaparecer en la oscuridad. No podía creer lo que acababa de pasar. Había vuelto a besarme con ella… y eso solo reforzaba todo lo que sentía. Mientras la veía alejarse por el callejón, con ese culo que resaltaba con cada paso, me quedé parado en la entrada de mi casa, con el corazón latiéndome a mil por hora y una sonrisa que no podía controlar. Cerré la puerta, todavía con el sabor de sus labios en los míos. Mientras caminaba hacia mi cuarto iba pensando que lo había conseguido… que había logrado que se enamorara de mí, o al menos que empezara a sentir algo más allá de lo prohibido. Yésica ya no solo me veía como su alumno. Ahora también me deseaba. Creo que el relato se está poniendo algo largo, así que seguiré la historia en otro, pues está siendo algo largo.