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Un hombre maduro y una joven bailarina
Fecha: 10/09/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Madame Pussy, Fuente: CuentoRelatos
... “no, dejame a mí”. Se bajó de la cama, se paró detrás de él y rodeándolo con los brazos comenzó a desabrocharle el cinturón, a bajarle el cierre del pantalón a bajárselo junto con el calzoncillo… con mucha habilidad ella se agachó arrastrando todo con ella por sus piernas y lo empujó para hacerlo acostar boca abajo atravesado en la cama con las piernas medio colgando fuera. En esa posición le sacó los zapatos, las medias, el pantalón y el calzoncillo, dejándolo totalmente vestido de la cintura para arriba. El intentó darse vuelta, pero ella saltó sobre la cama, se lo impidió poniéndole un pie encima de la espalda, clavándole suavemente uno de sus tacos en la piel. —Quedate así, amor. Se acostó ella boca abajo sobre la espalda de él, arrastrándose hasta acomodarse en la posición que quería… la concha desnuda de ella pegada a la nuca de él… la boca de ella besando sus nalgas. La suavidad del vestido de daba a él una sensación sensual incomparable. Pero nada lo había preparado a Carlos para lo que sintió cuando Malena puso una mano en cada una de sus nalgas, se las abrió y comenzó a succionar su ano. A besarlo, a lamerlo, a mordisquear los alrededores. A medida que ella profundizaba su exploración con la lengua en su culo, sentía como su nuca se mojaba de las emanaciones ...
... jugosas de ella. Y eso lo calentaba aún más. La lengua de ella, poniéndose dura, entraba y recorría las paredes internas y salía para dejarlo suplicar. Los huevos de él hinchándose y enrojeciendo y la pija llenándose de líquido colgando por el borde de la cama, fueron víctimas de las manos de ella que sin dejar su tarea exquisita en el culo de él comienzan a recorrer con el roce apenas de las uñas su pija hasta el extraño… toma la cabeza y la cubre por completo con su mano y con la punta de un dedo juega a profanar el orificio que ya llora su liquido preseminal… la agonía y el éxtasis… momento de terminar su tarea. Malena baja de la cama, se arrodilla frente a la pija inflamada de Carlos y se la mete en la boca golosa y apremiante. Mientras tanto reemplaza con dos dedos, el lugar que su lengua ocupaba en su culo. Y simultáneamente chupa, exprime la verga mientras penetra el culo y es dueña completa de los estremecimientos más profundos y de los gemidos largamente ahogados de Carlos. Cuando finalmente con un grito sordo descarga toda su leche ella la recibe en su boca, gustosa y solícita y la bebe como premio por la danza sexual regalada. Él no puede ni moverse. Ella se acuesta a su lado y con la cara toda llena de leche lo beso profundísimo. El cree que murió y se fue al cielo.