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En el hotel pagado por Pedro
Fecha: 12/09/2026, Categorías: Infidelidad Autor: glupo, Fuente: CuentoRelatos
... metérsela. Me acomodé frente a ella, abrí sus piernas, corrí el hilo a un lado y se la metí sin compasión hasta el fondo. -¡ahhh! Que rica pinga tienes –dijo, soltando un pequeño gemido– métemela hasta el fondo. -Te gusta duro ¿no, perrita? –dije, mientras aceleraba las embestidas– te voy a coger tan duro que cuando te coja Pedro, ni lo vas a sentir. Comencé a meterla fuerte, su vagina se sentía muy húmeda y caliente. Le besaba las tetas, le mordía los pezones. Mariela gritaba de placer. Levanté sus piernas, las puse en mis hombros, le agarré de las nalgas y comencé a embestirla fuertemente. Le apretaba las tetas fuertemente mientras la penetraba. -¡me corro! ¡no pares por favor! ¡sigue así! ¡Ahhh! –comenzó a gritar Mariela mientras se venía– ¡que rico! ¡si! ¡ahhh! -¡si! ¡córrete! Mójame la pinga con tu corrida, zorra –dije– te gusta que te cojan duro como a una perra ¿verdad? ¡puta! -¡si! Hazme tu perra. Dame como a una puta –dijo, aun gimiendo– soy tu perra, tu puta. Cógeme duro. Mariela se estaba volviendo loca, le encantaba que le diga perra, que la coja duro como a una puta. Le pedí que se ponga en cuatro patas. Me puse detrás de ella y se la volví a meter. Volvió a gritar muy fuerte. Se la metía con fuerza, mientras le daba nalgadas. después de unos minutos, me quería venir, así que se la saqué de la vagina y la recosté boca arriba en la cama. -Te voy a tirar toda la leche encima y lo que no te tragues, lo limpiaras con el babydoll –dije, ...
... mientras me masturbaba frente a ella, apuntando a su cara y sus tetas– ¡Ahhh! –grité lanzando un gran chorro en su cara y tetas. -¡que rico! Cuanta leche. Esta calientita –dijo, mientras saboreaba el semen que cayó en su cara y su boca. Le pasé el babydoll y se limpió las tetas con él, para luego chupar el semen que quedó manchado. Fui hacia el jacuzzi y lo prendí. Comenzó a llenar y me acosté a su lado para besarnos mientras le sacaba el hilo, manchado por sus jugos. Nos besamos unos minutos, mientras nos manoseábamos. Nos comenzamos a masturbar mutuamente. Su vagina estaba muy mojada y mi pene se puso duro rápidamente. Se subió encima mío, se ensartó mi pene de un sentón y comenzó a moverse deliciosamente. Saltaba encima de mi pene, mojándolo todito, se resbalaba fácilmente. Cuando se llenó el jacuzzi, nos metimos. Una vez dentro, se recostó encima mío, dándome la espalda. Sus nalgas encima de mi pene. nos quedamos un rato así, mientras amasaba sus tetas, ella frotaba sus nalgas en mi pene y se masturbaba metiendo dos dedos en su vagina. Le comencé a besar el cuello. Giró su cabeza hacia mí y nos besamos. Su lengua jugaba dentro de mi boca, la mía hacia lo mismo en la suya. De repente, se levantó, acomodó mi pene en la entrada de su vagina y de un sentón se lo metió todo. Podía ver sus nalgas rebotar encima del agua, mientras hacía desaparecer mi pene dentro de su caliente vagina. La comencé a nalguear y ella seguía moviéndose. Le apretaba las nalgas. Se sentía muy ...