1. En el hotel pagado por Pedro


    Fecha: 12/09/2026, Categorías: Infidelidad Autor: glupo, Fuente: CuentoRelatos

    ... –gritó ella.
    
    Caí encima de ella, agotado. Caí directo a chuparle las tetas, se las lamia, las besaba, le mordía los pezones. Por más cansado que estaba, quería seguir cogiéndomela. Quería dejarla más que satisfecha, solo con la intención de joder a Pedro. Nos quedamos unos minutos en la alfombra, desnudos, abrazados.
    
    Después de unos minutos, nos levantamos y nos fuimos a la cama, nos comenzamos a besar, le metí dos dedos en la vagina, la cual ya estaba húmeda. Comencé a mover rápido mis dedos dentro de ella. Ella gemía y su vagina se mojaba cada vez más. La besaba desesperadamente en la boca, nuestras lenguas jugaban entre sí. Pasé a chuparle las tetas, lamia y chupaba sus pezones, que ya estaban bien duros. Mi pene ya estaba completamente erecto nuevamente. comenzó a temblar y mis dedos chapoteaban dentro de su vagina.
    
    -Me vas a hacer correr de nuevo maldito –gritó– ¡Ahhh! ¡sigue así! ¡Ahhh! –se corrió fuertemente, con mis dedos en su vagina.
    
    -Me encanta como te corres –dije– eres una putaza. Me encantas.
    
    -Dame tu pinga, te la quiero chupar –dijo, acostándose encima mío, poniendo su vagina en mi cara– pero bésame la concha.
    
    Se metió mi pene a la boca mientras frotaba su vagina en mi cara. Sus jugos me mojaban la cara. Pasaba mi lengua por su vagina, sorbiendo sus jugos. Que rico sabia su vagina. Estuvimos así un buen rato, mi pene estaba durísimo. Se levantó y se sentó encima de mi pene, metiéndoselo de golpe. Sus nalgas rebotaban en mi abdomen, mientras ...
    ... ella saltaba encima mío, haciendo desaparecer mi pene. la nalgueé muy fuerte. Ella seguía saltando encima mío, se movía delicioso.
    
    Después de unos minutos, fue girando, lentamente, quedando primero de costado, moviéndose rápidamente, de adelante para atrás. Luego volvió a girar, para quedar frente a mí, sus tetas saltaban con cada movimiento. Las agarré y las comencé a masajear, le di unas cuantas palmadas en las tetas, pareció gustarle, así que seguí. Me pedía que le dé más fuerte, así que golpeaba sus tetas con fuerza.
    
    -Así dame duro, golpéame las tetas –dijo, gimiendo– me gusta que me golpees.
    
    -¿si? Te gusta que te trate como puta ¿no? –dije, mientras la golpeaba en las tetas.
    
    -¡si! Me encanta que me golpees –dijo– dame en la cara, quiero que me trates como a una puta barata.
    
    -Será mi puta entonces –dije, mientras le daba bofetadas suaves en las mejillas– toma perra.
    
    -¡si! ¡así! Mas fuerte –suplicaba ella mientras saltaba encima de mi pene.
    
    La di dos bofetadas fuertes en las mejillas. Ella gemía, le gustaban las bofetadas. Seguimos así unos minutos más, hasta que me pidió que le dé en misionero. La cargué, con mi pene aun dentro y la lancé en la cama, tirándola como si fuera un paquete. Apenas cayó abrió las piernas estirándolas hacia los lados. Me tiré encima de ella y la penetré fuertemente hasta el fondo. Lanzó un pequeño quejido, pero me agarró rápidamente de la cintura y comenzó a mover sus caderas para frotar su clítoris con mi pelvis. Me comencé a ...
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