1. En el hotel pagado por Pedro


    Fecha: 12/09/2026, Categorías: Infidelidad Autor: glupo, Fuente: CuentoRelatos

    ... mover rápidamente, mientras le daba bofetadas fuertes en las mejillas, las cuales comenzaron a ponerse rojas.
    
    -¡si! Así me gusta –gritaba– cachetéame fuerte que me voy a venir. Vente conmigo por favor.
    
    -Toma zorra –dije moviéndome cada vez más rápido– te gusta duro ¿no zorra? Me voy a correr y llenarte de leche puta.
    
    -¡si! ¡así! No pares ¡Ahhh! Me corro otra vez puto de mierda ¡Ahhh! –gritó mientras se corría temblando y convulsionando.
    
    -Ahí va tu leche zorra –dije, corriéndome dentro de ella– ¡Ahhh! Que rico. ¡Ahhh!
    
    -Que rica se siente tu leche dentro –dijo.
    
    -Que rico coges, me encanta lo puta que eres –dije, dándole un beso muy ardiente en la boca– quiero cogerte siempre. Deja a ese imbécil y se mi puta.
    
    -No puedo dejarlo –dijo– será un imbécil, pero ahora necesito que me mantenga.
    
    -Entonces quiero ser tu amante a tiempo completo –dije– quiero que cuando te llame vengas corriendo y me cojas.
    
    -Eso sí me encantaría. Yo también quiero que me cojas siempre –dijo.
    
    Después de eso, nos vestimos, y nos fuimos cada uno a sus casas. Después de eso, nos vimos muchas veces más. Cogíamos casi todos los dias, nos habíamos vuelto adictos el uno del otro.
    
    Un día, se organizó una feria en la universidad, las diferentes especialidades exponían sobre lo que realizaban en sus diferentes carreras. Pedro llevó a Mariela. mientras estábamos ahí, ellos estaban dando vueltas solos, yo paraba en grupo con mis amigos. De vez en cuando nos mirábamos, cómplices. ...
    ... Decidí mandarle un mensaje, me la quería coger ahí.
    
    -Te ves deliciosa, quiero cogerte ahorita mismo –escribí.
    
    -Ahorita no puedo, esta Pedro acá –respondió.
    
    -La vez pasada prometiste que cuando te quiera coger, dejas todo y me coges –dije.
    
    -Pero, ¿Cómo hacemos? –respondió.
    
    -Voy a mandar a un amigo a distraer a Pedro, cuando llegue, le dices que iras al baño. Ahí nos encontramos.
    
    -Ok, pero ¿Qué baño?
    
    -Me sigues –dije.
    
    Hablé con Carlos, le pedí que vaya a preguntarle cualquier cosa a Pedro y que lo distraiga un rato. El aceptó. Me separé de mi grupo y me fui a camino a uno de los baños. La esperé. Un rato después, apareció Mariela, la tomé de la mano y la llevé a un salón un poco alejado. Entramos, cerré la puerta y la apoyé en una carpeta. Felizmente iba con un vestido de verano, suelto. Así que le subí el vestido a la cintura, bajé su calzón, hasta las rodillas. Me bajé el pantalón y se la metí de golpe. Comencé a embestirla rápidamente, se la metía con fuerza, con una mano le jalaba el cabello con fuerza y con la otra le daba nalgadas muy fuertes. Mariela no paraba de gemir.
    
    -¡así! ¡no pares! Sigue así –dijo gimiendo fuertemente– me encanta como me coges.
    
    -¿te gusta perrita? Te gusta que te coja con tu novio tan cerca ¿no? –dije, embistiéndola más fuerte.
    
    -¡si! Que se joda ese cabrón.
    
    La cargué y la recosté boca arriba encima del escritorio. Le saqué los tirantes del vestido, sus tetas salieron a la vista, ya que no llevaba sostén. Puse sus ...
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