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Hijo de la gran puta, no sabes las veces que me he hecho la paja, viendo tus nalgas, maldito maricón, pensando que eras una chica.
Fecha: 13/09/2026, Categorías: Gays Sexo con Maduras Transexuales Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30
... manera más coqueta que pude, y con mi tono de voz bastante afeminada, le pedí que me hiciera el favor de ponerme un poco de bloqueador solar, en la parte posterior de mis piernas y la espalda. El jardinero, se quedó pensándolo por unos segundos, sin dejar de observarme las nalgas, luego arrimó una silla, y sin decir nada, tímidamente comenzó a pasar sus fuertes y callosas manos, embadurnadas de bloqueador solar, por toda mi espalda, mis muslos, y parte de mis nalgas. Hasta que después de un rato, que evidentemente se encontraba sumamente excitado, lo digo no tan solo por su tono de voz, sino que en su pantalón se destacaba, un tremendo bulto. Con voz temblorosa, me dijo. “Señorita, yo creo que así está bien, es que debo limpiar las herramientas en la casucha.” Fue cuando se me ocurrió, medio levantándome de la tumbona, en la que yo estaba recostado bocabajo, y mostrando mi plano pecho, riéndome le respondí, con mi propia voz, diciéndole. “Yo no soy una chica, soy un chico.” En ese momento, aquel hombre se puso de todos colores, en cosa de segundos, las facciones de su rostro cambiaron, se me quedó viendo, de pies a cabeza, de una manera que me dio miedo, por lo que al tiempo que pensé en ponerme de pie, y retirarme rápidamente dentro de la casa, le dije. “No es para que se moleste tanto, solo fue una inocente broma.” Aquel tipo completamente indignado, colocó una de sus manos sobre mi espalda, impidiendo que me incorporase, diciéndome bien colérico. “Hijo de la gran puta, ...
... no sabes las veces que me he hecho la paja, viendo tus nalgas, maricón, pensando que eras una chica. Y ahora me sales con que eres un chico, bueno para que no me jodas más, te voy a dar una lección, para que aprendas a respetar a un hombre como yo.” Al escuchar su gruesa voz, decirme eso, me asusté más, y aunque inútilmente traté de ponerme de pie, no me dejó, así que mientras me mantenía acostado en la tumbona con una mano, con la otra de un solo jalón, me arrancó el slip, dejándome con todas mis nalgas al aire. Yo estaba petrificado del miedo, sentí que se colocó tras de mí, a lo bestia separó mis piernas, y con sus callosas manos embadurnó mi culo, con lo que le quedaba de bloqueador solar, en las manos. Mientras que yo gritaba desesperadamente, pidiéndole que me soltara, que no me fuera a hacer daño, que yo jamás había me había acostado con ningún hombre, que no era maricón. Pero a pesar de mis gritos, de golpe sentí aquella cosa dura, y bien caliente penetrándome brutalmente por el culo, el dolor fue tal, que además de seguir gritando desgarradoramente con fuerza, se me puse a llorar, mientras inútilmente forcejeaba tratando de escaparme. En vano esperé que alguien, algún vecino, escuchase mis gritos, y viniera en mi auxilio, pero no fue así, cuando aquel tipo, finalmente me ha metió todo su parado miembro por mi culo, yo me quedé como petrificado, llorando en silencio, realmente no era tanto el dolor, sino que me sentía, humillado, ultrajado, e incapaz de evitar que me ...