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Amigos con derechos: Paulita Arteche
Fecha: 13/09/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: El Negro, Fuente: TodoRelatos
... Paulita. Entramos al departamento, y apenas cruzamos la puerta dimos rienda suelta a lo que habíamos estado esperando durante esos 10 días. Nos quitamos la ropa y nos enroscamos en besos, caricias, manoseos, como si no hubiese mañana. La espera nos había provocado una abstinencia que queríamos eliminar a la brevedad. Paula: tengo unas ganas locas de garchar, chúpame las tetas y méteme mano Alejo: si mi negra. La hice acostarse y abriendo sus piernas, me monté sobre ella para quedar a la altura de esas tetas grandes, con pezones marcadísimos, duros. Los chupaba, primero uno después el otro, los mordisqueaba y pasaba la mano de arriba a abajo por la raja húmeda. Trataba de hundirle un dedo en ella, separando los labios de manera torpe, pero favorecido por cómo destilaba jugos. Paula: estoy hirviendo, déjame cogerte. Alejo: ¿querés subir? Paula: si nenito, déjame exprimir esa pija. Nos giramos, y ella se ubicó sobre mí. Me puso las tetas en la boca y se ubicó casi en cuclillas, de piernas abiertas frotándose sobre mi pija, sin meterla, pero recorriéndome abriendo sus labios de punta a punta. Gemía y se sacudía, cabalgando hasta que ya no aguantó más y con un movimiento preciso, se la clavó hasta que hizo tope su cuerpo con el mío. Se detuvo unos segundos, se sentó sobre la pija y colocó las manos en mi pecho, inclinó su cabeza y empezó a moverse de manera circular, se mordía los labios y ahogaba gemidos, por momentos bufaba, cuando se la metía a ...
... fondo. Paula: ahora si nenito, te voy a hacer desparramar toda la lechita. Y diciendo esto, empezó a sacudirse, metiendo y sacando la pija de fondo a borde. Cinco minutos frenéticos, hasta acabar con un gemido ronco, esparciendo líquido caliente proveniente de su concha, y dos bombazos más de mi parte que hicieron brotar leche como pocas veces. Se derrumbó sobre mí, me beso en los labios y dejó caer algunas lágrimas propias de la emoción de semejante polvo. Nos quedamos quietos un buen rato, con mi pija aún metida en su concha, hasta que lentamente fue perdiendo tamaño. Esperó hasta que se achicara totalmente para bajarse y recostarse a mi lado. Paula: hermoso polvazo, lo disfruté mucho. Alejo: también yo, Pato tenía razón que había mucho que aprender Paula: y esto no es nada, hay tres posiciones que me hacen gritar como loca, por cómo me roza la pija mientras entra y sale, ya lo vas a ver. Descansamos un rato, nos fumamos un cigarrillo a medias y en un momento dado, empezó a reírse. Alejo: ¿qué pasa Pau? Paula: ¿quién lo diría? Me garcho un pendejo y lo disfruto. Alejo: ¿lo disfrutas? Paula: seguro, me encanta coger, pero más si puedo llevar el ritmo, hago lo que más me gusta, lo que más placer me da. La abracé y traté de darle un beso tierno y amoroso, pero no me dejó. Paula: nada de relaciones, no quiero sentir más que atracción sexual. Ok? Se levantó de la cama, chorreando leche y flujos, se fue al baño a darse una ducha. Al terminar, ...