1. Amarrando a mi primo


    Fecha: 14/09/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Fergie, Fuente: TodoRelatos

    ... cama y hacer lo que quieras con ella, cuestión que me excitaba más de lo que podía comprender en esos tiempos. Hoy sé que la dominación y el bondage me encantan, pero quizás las sensaciones que experimenté al ver esa película fueron de las primeras señales que tuve en ese sentido.
    
    Bueno, volviendo al tema, por supuesto que la escena no era para adultos, después de todo era una comedia tonta, así que los más chicos no le dieron muchas vueltas, pero yo sí noté que Mario había tenido pensamientos parecidos a los míos. Nos cruzamos miradas en la escena clave, y por primera vez sentí una chispa de complicidad entre nosotros, con potencial erótico.
    
    Más tarde, cuando la película había terminado, y estábamos tomando una cerveza en la terraza con unos tíos, Mario se me acercó y comenzó a conversar conmigo, al principio de cosas banales. Luego, me apartó sutilmente hacia un costado y me comenzó a preguntar sobre mi último noviazgo, cómo lo había pasado con mi novio, y muchas cosas más, a las que yo le fui contestando con honestidad, pero manteniendo un poco el misterio. La verdad es que la cerveza se me había subido un poco a la cabeza y me provocó… ideas.
    
    Seguramente mi primo se dio cuenta de que tenía que llegar luego al punto, ya que me preguntó si me había gustado le película, a lo cual le dije que sí. Incluso me sentí lo suficientemente osada como para decirle que había habido una escena que me gustó mucho y que estaría dispuesta a replicar, si él se atrevía.
    
    En ese ...
    ... momento Mario me miró con mucho interés, como ponderando los riesgos de lo que quería hacer, pero finalmente me dijo que fuera en cinco minutos más a su pieza. Él se retiró, diciendo que ya estaba cansado, y yo me quedé un rato compartiendo y terminando mi vaso. Esperé más de cinco minutos, quizás diez, y me fui igualmente.
    
    ¿Qué quería hacer yo? Pues sinceramente no estaba segura, me había dejado llevar por un impulso, pero los dados ya estaban echados. Así que pasé un momento por la bodega de la casa, y después me fui a la habitación de Mario, toqué despacito y entré, poniendo tranca a la puerta.
    
    Él estaba recostado en la cama, sin zapatos, simplemente esperando. Cuando llegué, se incorporó y se me acercó muy seguro de sí mismo. Confieso que eso me gustó bastante.
    
    Me acarició el cabello y me empezó a susurrar que yo era muy atractiva, que era muy madura para mi edad, y ese tipo de cosas típicas ―en la universidad volví a escuchar aquel discurso―, al tiempo que iba deslizando lentamente su mano por mi espalda hasta llegar al trasero, que sobajeó con ganas por sobre mis jeans. Luego me dio besos en el cuello, que me provocaron unas cosquillas muy ricas.
    
    Podrían haber pasado muchas cosas en ese momento, jajajajajaja, pero yo no me olvidaba de cómo habíamos llegado a esa situación, y le recordé que había ido a recrear una escena y que no me tratara de engañar. Él se rio, pero se notaba que estaba igualmente excitado.
    
    Entonces el muy patán me preguntó quién iba a ...
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